histórico Catalino Churelria Ocupando una vez más una posición privilegiada en el Parque de La Vega de Toledo, su nuevo quiosco pretende fusionar tradición, funcionalidad y paisaje. La propuesta, redactada por el estudio de arquitectura PAZ+CAL, plantea construir … forma geométrica octogonal, Totalmente acristalado y adaptado a las distintas estaciones del año, esto le permitirá atender al público desde todos los aspectos simultáneamente.
El diseño fue uno de los factores decisivos para que Catalino recibiera el Premio Municipal al Espacio Churrería en la rehabilitación integral del parque, superando al Toledo Chocolate Experience Center a pesar de su menor oferta económica: 2.600 euros al mes frente a los 4.600 euros de sus competidores.
El nuevo edificio contará con una barra perimetral continua que ayudará Atención “360 grados”, Reducir los tiempos de espera y evitar la concentración del cliente en las horas punta. El proyecto distingue claramente cuatro zonas: una zona de servicio común, una cocina interior para la elaboración de churros, un almacén anexo y una gran zona de estar exterior equipada con mesas y sombrillas bajo un dosel.
La propuesta contempla también la consolidación de aseos y vestuarios, en cumplimiento del Reglamento 852/2004 y el Decreto 79/2021 de Castilla-La Mancha sobre organización de empresas de restauración.
Tiene capacidad para 102 personas.
A partir de la investigación técnica incluida en el proyecto, El quiosco tiene capacidad para 102 personas.. Los cálculos se realizan según las normas establecidas en el Reglamento Técnico de la Edificación (CTE).
El espacio contará con 71 metros cuadrados de superficie habitable cubierta y otros 80 metros cuadrados de terraza exterior. A éste se suma un bar de 13,36 m² y un almacén de 14,41 m², este último no incluido en el aforo de público.
De ello se obtendrá un aforo previsto de 47 personas en la zona interior, 53 personas en terraza y 2 personas en barra, constituyendo un modelo de Churrería de alta rotación pensado para atraer la gran afluencia de visitantes.
arquitectura transparente
El proyecto está dedicado a la arquitectura. “Ligero, transparente y reversible” Minimizar el impacto visual en uno de los principales espacios verdes de la ciudad. El quiosco estará equipado con un cerramiento abatible de cristal tipo acordeón o corredero, que permitirá su apertura total durante el verano, transformándolo en un espacio totalmente integrado con el entorno.
Durante el invierno, el sistema permitirá un apagado parcial para garantizar el confort térmico y mantener la actividad durante todo el año. La combinación de cerramientos acristalados, terrazas flexibles y parasoles pretende potenciar la imagen abierta del recinto sin alterar el carácter tradicional del parque.
devolver un símbolo
La noticia supone el regreso de uno de los negocios más emblemáticos y queridos por los toledanos. Catalino cierra el 6 de enero La Vega fue el último parque en abrir debido a la resistencia a las mejoras del parque durante el período navideño.
El Ayuntamiento finalmente adjudicó cinco de los seis nuevos quioscos previstos para el proyecto. La concesión de la horchatería ha sido abandonada por falta de postores válidos.
Además de Catalino, las empresas Aquiles Integral Food y Nuevo Almacén operarán los quioscos de encurtidos, mientras que Hevico Gestión y Bar La Turvia se encargarán del resto de instalaciones hoteleras.
El concurso municipal despertó gran expectativa y recibió 16 solicitudes para optar a nuevas concesiones en el plan de modernización del parque. El proyecto incluye cuatro grandes quioscos de más de cien metros cuadrados y dos pequeños espacios de encurtidos.
Actualmente el proyecto se está ejecutando en varias etapas. Se espera que esté terminado en junio de 2026. Al mismo tiempo, las obras continúan provocando restricciones de tráfico y cambios en el transporte público y la movilidad de los peatones entre Porta Bisagra y Tavira.