En España, se necesitan unos 37 años de cotización para pagar una pensión completa. Pero ¿qué pasa si no se cumple este plazo? ¿Qué pasa si ni siquiera se hace referencia a él?
Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario … Experto en Seguridad Social y Pensiones. En su intervención en la COPE, explicó qué alternativas tienen las personas que se acercan a la jubilación sin cumplir los requisitos, centrándose en las pensiones no contributivas.
Como se ha mencionado anteriormente, la Ley General de la Seguridad Social establece dos condiciones básicas para acceder a una pensión contributiva (pero no al 100%): al menos 15 años de cotización a lo largo de toda la vida laboral, y dos de estos años dentro de los 15 años anteriores a la solicitud. “O cumples 15 o no ganas nada”, concluyó.
Explicó que este sistema excluye a muchas personas con carreras precarias, en particular a las mujeres de entre 50 y 60 años “que interrumpen su vida laboral para cuidar de sus hijos o que experimentan dificultades adicionales en el empleo”. Los expertos afirman que aunque se aprueban medidas correctoras, muchas veces no son suficientes para alcanzar este umbral.
pensión no contributiva
¿Pero qué pasa con los menores de 15 años? Para ellos, la alternativa son las pensiones no contributivas. “Para poder optar a ella en 2026, hay que cumplir los siguientes requisitos: tener 65 años o más, haber vivido en España al menos 10 años (dos de ellos consecutivos antes de presentar la solicitud) y carecer de ingresos suficientes, es decir, menos de 8.800 euros al año”.
Sin embargo, esta asistencia no se puede garantizar en todas las situaciones. Los límites de ingresos también se calculan en función de las viviendas compartidas. Así, por ejemplo, el límite conjunto para las parejas es de aproximadamente 14.900 € al año, lo que impide que alguien que no haya aportado lo suficiente pueda recibir su propia prestación si su cónyuge ya tiene ingresos.
Desde entonces, Muñoz ha cuestionado la falta de una fórmula más flexible para quienes pagan desde hace casi 15 años. En su opinión, es más justo reconocer intereses proporcionales. “Aunque sea pequeño, aunque sea simbólico, es propio”, defendió.