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generado por inteligencia artificial

Elvira Mateos y Daniel Aguilera, ambos de 22 años, fueron incluidos en The Nova 111 por sus destacadas carreras académicas.

Elvira estudió en varias universidades europeas, centrándose en el desarrollo sostenible y la comunicación científica, con especial interés en la revalorización de los residuos.

Daniel tiene una doble maestría en ingeniería y una carrera académica en la Universidad de Michigan, enfocándose en innovación tecnológica e inteligencia artificial.

Ambos defienden una visión del éxito basada en el equilibrio, la curiosidad y el impacto positivo, alejándose de la competencia extrema y priorizando el bienestar personal.

Sólo 22 años, Elvira Mateos García Ha estudiado en universidades de España, Países Bajos y Francia gracias a una de las becas de posgrado más competitivas del país.

Daniel AguileraTambién madrileño, posee un doble máster en ingeniería y Estancia Académica de la Universidad de Michigan y proyectos enfocados a la industria y el futuro de la inteligencia artificial.

Los dos acaban de entrar en la lista Nova 111, que premia a jóvenes con trayectoria destacada y que forman parte de una nueva generación de talento madrileño que destaca por su nivel académico y su forma de entender el éxito.

Mateos estudió Biología en la Universidad Complutense de Madrid, especializándose en Biología Ambiental en cuarto año. Actualmente cursa un Máster Internacional en Desarrollo Sostenible, en el que participan nueve universidades públicas europeas, y ya ha viajado a Utrecht y Montpellier. Todo esto es posible gracias a las becas que ofrece La Caixa para cubrir formación en el extranjero.

Pero más allá de su currículum, lo que define su perfil es una inusual combinación de Excelente rendimiento académico, curiosidad intelectual y habilidades comunicativas.

Ella misma explicó que eligió la biología no sólo para la investigación sino también para “Aprendelo y sé capaz de enseñarlo”. La comunicación científica aparece constantemente en sus conferencias: le interesan desde la educación hasta las redes sociales como herramienta para acercar la ciencia a las personas.

Sus áreas de trabajo están relacionadas con el desarrollo sostenible, en particular revalorización de residuos Convertirlos en productos útiles y con valor añadido.

Si bien aún no ha elegido una carrera profesional, tiene clara la idea que quiere seguir: en Proyectos que tienen un impacto positivo en las personas y el medio ambiente.

“No pienso en resolver el hambre en el mundo, pero sí en marcar una diferencia real a escala local”, explica.

A pesar de su reconocimiento y trayectoria estelar, estaba lejos de la imagen clásica de un estudiante centrado únicamente en las notas. Naturalmente, habla de la importancia del equilibrio, de disfrutar la vida y de mantener intereses diferentes fuera de la universidad.

“Estudié mucho, pero también disfruté mucho, salía a fiestas y me convertí en DJ”, concluyó. Él cree que parte de su camino a seguir tiene que ver exactamente con esto: Prueba cosas nuevas, adáptate a diferentes situaciones y mantén la curiosidad.

pedido La importancia de la educación pública. “Toda mi formación fue en el sector público, lo cual fue un factor muy importante en la formación de quién soy”.

Para Aguilera, su relación con la tecnología comenzó en la infancia. “Siempre me ha gustado jugar”.recordar. La necesidad constante de entender cómo funcionan las cosas finalmente lo llevó a aprender Ingeniería Industrial ICAItambién está estudiando una maestría en industria inteligente.

El último año de su carrera fue en Universidad de MichiganEsta experiencia potenció aún más su interés por la innovación tecnológica y el entorno internacional.

Aunque reconoció las exigencias de la profesión, evitó partir de ideas de “genio”. Prefiero poner Presta atención a la perseverancia. Y poco a poco ir estableciendo hábitos de trabajo.

Recuerda especialmente los primeros años de universidad, cuando tuvo que aprender a organizarse y afrontar temas especialmente complejos. “Con trabajo y concentración, los resultados eventualmente llegarán”, explica.

Fuera del aula, defiende Aprovechar las fortalezas de la universidad para la investigaciónemprender proyectos y exponerse a nuevas experiencias. “Esos años son el mejor momento para crear cosas, cometer errores rápido y aprender el proceso”, añade.

Ahora está particularmente interesado en cómo Inteligencia artificial y digitalización Pueden transformar industrias y producir procesos más eficientes.

Los dos hombres tienen visiones de futuro muy similares. Nadie habla de la idea de que el éxito proviene de la competencia extrema o de dedicar la vida al trabajo.

Mateos insiste en que quiere “Trabajar para vivir, no vivir para trabajar”. Aguilera cree que el aprendizaje continuo es más importante que los objetivos cerrados.

Quizás ésta sea una de las claves de la nueva generación de talento madrileño: jóvenes bien preparados, pero con Son más humanos y menos ambiciosos que las generaciones anteriores.

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