El 12 de marzo, la Archidiócesis de Madrid envió un comunicado a todos los fieles: “Necesitamos vuestra ayuda”. Y no es poco, ya que se necesitan al menos 10.000 voluntarios que trabajarán con la Iglesia para tener todo listo antes de junio, cuando León XIV llegará a la capital y estará rodeado durante cuatro días de fieles, feligreses, instituciones y personajes famosos de la ciudad. Faltan menos de tres meses para la primera visita oficial del Papa desde 2003, la última vez que Juan Pablo II visitó Madrid. Su sucesor, Benedicto XVI, lo hizo en 2011, pero eso fue para presidir la Jornada Mundial de la Juventud, dia mundial de la juventud Católico. En este caso, no se trataba de un viaje oficial al Vaticano sino de una parada paralela para otro evento. Pero ahora, dos décadas después, la diócesis está buscando un hogar para recibir a los peregrinos que viajan desde España u otros países para encontrarse con el Papa.
Por ahora, sus organizadores se muestran optimistas. “Desde que hicimos el llamamiento hace aproximadamente una semana, ya hemos conseguido 1.500 voluntarios. Tarde o temprano conseguiremos este objetivo”, vaticina con confianza Ángel Luis Caballero, sacerdote de la diócesis de Santa Trinidad en Madrid, entre los fieles que visitan la ciudad durante la visita papal del 6 al 9 de junio.
Un día recibió una llamada del Arzobispo de Madrid pidiéndole ayuda en los preparativos, que la Iglesia de Madrid tuvo que costear íntegramente. El párroco tiene amplia experiencia en actividades institucionales, organización de eventos y ha coordinado otros trabajos de voluntariado en la diócesis, por lo que parte de la orientación logística queda en sus manos. Lo primero que hacen es habilitar una página web para reportar visitas o actualizar novedades en tiempo real. Aparecerá un contador en la pantalla de inicio que muestra la cantidad de días, horas y segundos que quedan en ese momento. Pero el calendario del arzobispo comienza mucho antes.
¿Qué se necesita para recibir a un Papa? “El Papa vivirá en la nunciatura, que forma parte de la embajada del Vaticano en Madrid”, explicó Ángel Luis. Dijo que para atender las necesidades de otros participantes que lo han solicitado se implican todo un abanico de instituciones: desde las tres diócesis organizativas (Madrid, Alcalá de Henares y Getafe) hasta la administración local, autonómica o nacional. Para preparar y, lo más importante, atender al público ese día, necesitan profesionales de diversos campos.
“Necesitamos primero personas con capacidad de liderazgo y empatía. Pero también necesitamos gente familiarizada con la logística, el soporte informático, la informática, el mantenimiento y voluntarios que controlen las entradas y salidas de cada instalación…”, afirmó el sacerdote, cuyo equipo debe estar atento también a otras cuestiones propias de las instituciones católicas: desde la organización de protocolos o liturgias, hasta la comunicación con los medios de comunicación o el registro de certificaciones. Generalmente, se contacta con ellos a través de comunidades religiosas repartidas por las diócesis de la región.
Algunos tienen una habitación libre, otros son simplemente un lugar para tirar un saco de dormir y pasar la noche en el interior.
Ángel Luis Caballero
— El sacerdote diocesano y organizador de la visita, junto con la Archidiócesis de Madrid
La conversación se había producido poco más de una semana después de iniciada la campaña, por lo que reconoció que todavía era difícil estimar cuántas personas estarían dispuestas a ofrecer sus propias casas particulares para vivir con peregrinos o un grupo de feligreses y compartir refugio y comida con ellos. En 2025, el precio medio por persona en los hoteles madrileños es de 168 euros por noche, pero la tasa de ocupación supera el 60%, con 93.000 plazas.
“Algunas personas tienen una habitación vacía para prepararse, y otras sólo un espacio para tirar un saco de dormir y pasar la noche a cubierto. Pero creo que esperar tanto tiempo para volver a recibir al Papa también despierta un sentimiento de generosidad en la gente”, reflexionó. De hecho, existe un cronograma que marcará este paso para que en los próximos días se pueda elegir el espacio destinado a cada peregrino. Anteriormente, las personas interesadas en alojar al Papa durante la noche en la ciudad de forma gratuita tenían que primero hacer una solicitud a la arquidiócesis, que evaluaría cada caso en función del número de alojamientos que finalmente tuvieran.
El plazo para inscribirse en la lista está abierto hasta el 30 de marzo para diócesis o entidades religiosas que deseen participar. Desde el 17 de marzo del año pasado es posible registrarse como voluntario para brindar alojamiento en internado; A partir del día 24, también podrán hacerlo quienes estén en condiciones de colaborar en otras tareas de la organización.
El próximo 6 de abril, tras la Semana Santa (que se celebra entre este domingo y el próximo), ya están abiertas las solicitudes para participar en las celebraciones a las que asistió León XIV o para solicitar asilo como peregrino. El término “peregrino” se utiliza tradicionalmente para referirse a un viaje a pie hasta un lugar considerado sagrado por algún motivo religioso, como el Camino de Santiago y la catedral que alberga al apóstol del mismo nombre. En este caso, sin embargo, reúne a todos los que llegan por tierra, mar o aire para participar en la visita.
Se espera que la mayoría de la gente venga de otras partes de España, aunque el sacerdote diocesano Ángel Luis también espera que asistan miembros de diócesis vecinas de Francia o Portugal. En cuanto al calendario específico del evento, todavía no lo saben. “Aún no lo han confirmado desde Roma, pero hemos enviado una lista con propuestas y Leo.
Uno de sus grandes logros, de lograrlo, sería que el Papa presidiera la misa de Corpus Christi, festividad católica que coincide con el viaje. Asimismo, Ángel Luis agregó que además de la Iglesia, otras instituciones habían presentado sus propuestas; entre ellos el Congreso y el Senado, que constituían las dos cámaras del Parlamento español y habían invitado a León XIV a visitarlas y pronunciar un discurso en sus instalaciones. Entre las peticiones realizadas por el propio Papa, que se llama Robert Prevost, mencionó una: una ofrenda a Nuestra Señora de la Almudena, patrona de la archidiócesis. El sacerdote diocesano concluyó: “El Papa no está aquí para hacer turismo, sino para encontrarse con los más necesitados y comprender las realidades de nuestra sociedad”. La fecha prometida aún está muy lejos.