No se trata de una banda cibernética experimentada ni de un equipo de expertos en inteligencia artificial, sino que un holandés de 73 años parece ser el cerebro detrás de la distribución de innumerables vídeos vulgares falsos de decenas de celebridades holandesas. Entre sus víctimas se encuentran atletas olímpicos, presentadores de SBS 6 y alcaldes. Las imágenes siempre iban acompañadas de titulares vulgares y misóginos.
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