El 28 de abril del año pasado, España sufrió un corte de luz y quedó sumida en la oscuridad. De momento se desconoce el culpable directo de esta situación, pero lo que sí se sabe es el operador del sistema Red Eléctrica, que debe ser responsable … Cosas así no sucederán. De hecho, al día siguiente, cuando el proceso de sustitución se implementó con éxito, la red empezó a gestionarse de otra manera. Cualquiera que sea el significado de esta situación en materia de responsabilidad, lo único cierto es que la electricidad se ha encarecido; Los españoles están pagando el precio. El gobierno se preocupó por el aumento de los precios del combustible, exacerbado por la crisis de guerra en el Medio Oriente.
La tensión provocada por el aumento de costes del sistema afecta a la economía doméstica, pero también tiene un impacto; sobre todo en empresas e industrias, está aumentando y provocando retrocesos en muchas empresas de marketing. Tanto es así que el Ministerio para la Transición Ecológica lleva un tiempo desmarcándose de la situación.
Según ha podido saber este periódico de diversas fuentes del sector energético, el Ministerio ha dejado claro en unas conversaciones con agentes del sector eléctrico que la operación de la red corresponde a Red Eléctrica, y la empresa que preside Beatriz Corredor es la gestora del sistema, por lo que todo está bajo control y no habrá más pánicos como el del 28 de abril de 2025.
De esta manera, el gobierno intenta distanciarse del llamado “modelo de intensificación” que ha llevado al aumento de la electricidad, de modo que en última instancia no se puede responsabilizar al ejecutivo de pagar más facturas porque nos han prometido que nuestro marco energético es perfecto para reducir costes.
Esta situación cada vez más preocupante ha sido advertida por primera vez y públicamente. Esto ocurre en el contexto de una investigación del Senado sobre los apagones del otoño pasado. Manuel García, director general del Ministerio de Política Energética y Minería, aseguró que el ministerio no había dado orden a Red Eléctrica de realizar la operación en “modo intensificado”.
“No, en absoluto”, dijo García, explicando en el pleno del Senado que “la gestión del sistema en modo normal, seguro o mejorado, como prefieran llamarlo, corresponde únicamente al operador del sistema, Compañía Roja de Electricidad de España, y el Ministerio o la Dirección General nunca han emitido orientación al respecto”.
departamento enojado
La medida del gobierno tiene sentido ya que el malestar continúa creciendo. Fuentes del sector energético explicaron a ABC que el actual real decreto anti-apagones obliga al operador del sistema y a la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) a revisar la normativa que ajusta las restricciones técnicas y de servicio en un plazo de seis meses, con el objetivo declarado de optimizar costes para todos los consumidores.
Esto significa que los costes adicionales para el endurecimiento de las operaciones desde mayo de 2025 a mayo de 2026 ascienden a cientos de millones, 600 según Red Eléctrica y 1.000 según cálculos de consultores independientes, lo que es un problema que hay que abordar.
Los entrevistados explicaron que el costo de las operaciones de intensificación debe ser predecible para los comercializadores, quienes actualmente no tienen ninguna influencia o poder sobre ellas, y son costos adicionales trasladados al precio debido a ineficiencias en el control dinámico de tensiones. Creen que no puede haber un cheque en blanco para una socialización “indefinida”. Por ello, creen que debería regularse para favorecer que se calcule de forma transparente, que se pueda planificar, que tenga una fecha de finalización y que el precio no sea puro riesgo de balance.