La Asociación de Fiscales Profesionales Independientes (APIF) ha pedido la apertura inmediata de diligencias de investigación para esclarecer lo que considera un grave golpe a la neutralidad política y la independencia del Ministerio Público. Así lo expresó en un comunicado en el que, … Como habían hecho la víspera la mayoría de colegios de fiscales, calificó de gravísimas las reuniones irregulares que existieron entre la mano derecha de García Ortiz, Diego Villafañe, y miembros de la trama de las cloacas, concretamente Lyle Díaz y Jacob Tiello.
Por ello, solicita la recolección de datos y declaraciones del ex Fiscal General, ex Fiscal Adjunto de la Secretaría Técnica (Villafañe), Diego Villafañe, y de la ex Fiscal de la Corte Nacional de Justicia, Beatriz López Pesquera, en el marco de estas diligencias. Dijeron que la conducta de los fiscales fue al menos “inapropiada”, independientemente de cualquier responsabilidad posterior que pudiera surgir. “Si la FGE insiste en no ser transparente, debe renunciar porque el Ministerio Público exige transparencia total como garantía para los ciudadanos. Cualquier otro comportamiento simplemente no es propio de esta institución”.
Para la asociación, la Fiscalía General no ha encontrado hasta el momento respuestas a tres preguntas clave. Primero, por qué Villafañe y Díez fueron entrevistados dos veces. Además, cuál es el verdadero objetivo de la reunión, porque recuerden, la Secretaría Técnica no tiene competencias en ningún asunto penal específico, sino que su función es orientar a la Fiscalía. Su trabajo básico se limita a servir como un organismo de confianza para brindar asesoramiento y redactar principios para los fiscales, como circulares, consultas e instrucciones obligatorias, dijo. A APIF también le resultó chocante que la Fiscalía Anticorrupción no fuera informada de la celebración de las dos reuniones y de su contenido.
Los fiscales señalaron que la falta de respuesta institucional podría provocar disturbios y advirtieron que el silencio contaminaba el falso propósito de las reuniones, que carecían de protección legal y no podían explicarse. Dijeron que la información actual sugiere indirectamente que la FGE podría cooperar para apoyar tácticas de influencia, corrupción y mentira a los investigados que perjudicarían significativamente la administración de justicia.
El comunicado destacó que la fiscalía es una institución fundamental del Estado de derecho y debe ser plenamente independiente no sólo en sus operaciones sino también en apariencia, y estas acciones están lejos de la aparente neutralidad de la institución. La Asociación recordó que los pilares de la Fiscalía eran el cumplimiento de los principios de legalidad e imparcialidad amparados en el artículo 124 de la Constitución.
La asociación recuerda que lo ocurrido no ayudó precisamente a curar la herida, como prometió Peramato al inicio de su mandato. Insisten en que el nuevo escándalo es particularmente delicado porque la agencia aún está en proceso de recuperar condenas por delitos cometidos mientras el exjefe estaba en el cargo.