Ex-presidente Brasil Jair Bolsonaro admitió que dañó el brazalete de monitoreo electrónico que usaba desde agosto pasado.
Esta confesión se hizo luego de que el sábado (22/11) el Tribunal Supremo de Brasil ordenara prisión preventiva en su contra, por considerarlo en riesgo de fuga.
Bolsonaro dijo casualmente que había colocado un hierro candente en el dispositivo de monitoreo.
El juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes dijo que la destrucción del brazalete era un indicio de un intento de fuga, aunque Bolsonaro dijo que solo tenía curiosidad.