2 de julio de 2026
Actualizado a las 21:27
Sé que esta es una noche especial para todos. Esto es para ABC, Vocento, los ganadores y todos los que estamos aquí esta noche, y lo celebramos. Pero, al mismo tiempo, como todos somos muy conscientes de lo que está pasando y sería paradójico desmarcarme de ello en la Cámara de un diario tan importante y delante de tantos periodistas -aunque debería proceder con cautela y con mi posición-, bueno, creo (como todos en este momento) que en España; Nuestro equipo en particular, está luchando por avanzar a los octavos de final de este Mundial.
También creo -pensamos todos- que en Venezuela hay mucho dolor y una tristeza tremenda. Desde aquí extendemos nuestro amor y abrazo al pueblo venezolano, acompañamos su dolor y reafirmamos nuestro compromiso de solidaridad por su recuperación y por un futuro que los venezolanos puedan decidir libre y democráticamente por sí mismos.
Dado que todo lo que sabemos sobre todo esto, cerca y lejos, bien y mal, se debe a los medios de comunicación, a los informantes, a los reporteros… al periodismo, ahora es un buen momento para darles un agradecimiento especial.
El verdadero valor de algunos trabajos se aprecia con el tiempo. El periodismo es uno de ellos. Porque una noticia puede pertenecer a un día, pero una buena noticia en definitiva pertenece a la memoria de una sociedad.
Quien elige esta profesión también ha elegido una profesión. Mirar el mundo con curiosidad y espíritu crítico; abordar la realidad con libertad de pensamiento, respeto a la verdad y la responsabilidad de dejar testimonio de los tiempos. No aspira a ocupar la historia. Más bien aspira a comprenderlo y a contarlo. Así acabó siendo parte de ello.
Por eso la Reina y yo volvemos a esta casa con ilusión cada año. Porque la larga trayectoria de cada premio es testimonio de una prestigiosa tradición que reconoce la profesión y nos recuerda que el mejor periodismo se define no sólo por las noticias que publica, sino por la huella que deja.
Cada premio distingue diferentes formas de abordar la realidad: palabras, estándares e imágenes. Tres maneras diferentes de entenderlo y contarlo, pero todas persiguen el mismo fin: ayudarnos a comprender mejor el mundo que nos rodea, y por tanto a nosotros mismos.
Porque la memoria de una sociedad se compone de algo más que grandes acontecimientos. También se compone de las preguntas que nos hacemos, las historias que decidimos preservar y compartir y las imágenes que quedan cuando el tiempo ha borrado tantas otras imágenes.
Esta es una de las tareas más nobles del periodismo: no sólo informar lo que sucedió, sino preservar los matices, proporcionar contexto, hacer preguntas y documentar quiénes éramos cuando ocurrieron los hechos.
Los homenajeados de esta noche encarnan admirablemente esta forma de entender el periodismo.
Karina Sainz Borgo ha sido galardonada con el Premio Mariano de Cavia por su inusual enfoque en la vida concreta y por una prosa que recuerda a los grandes maestros, en la que cada palabra es una elección que atañe a la calidad de nuestro diálogo público. En su ensayo “Lo más doloroso es no desarraigarse”, una experiencia profundamente íntima culmina en una reflexión sobre la identidad, la memoria y las raíces que trasciende lo personal y nos desafía a todos.
Este año, el Premio Luca de Turner va a parar a Victor Amela, Ima Sanchis y Luis Armiguette, que han hecho de “R” Us un espacio de encuentro entre personas, ideas y disciplinas muy diferentes, siempre con resultados impredecibles y sorprendentes… Según el jurado, estos tres demuestran que preguntar bien es una de las formas más exigentes de este trabajo. A través de miles de conversaciones, se nos recuerda que detrás de cada respuesta hay una vida, y detrás de cada vida se pueden encontrar lecciones sobre la condición humana.
El Premio Mingote reconoce a Gallego y Rey por sus décadas de acompañamiento a la vida pública española. Su humor nunca es una evasión de la realidad, sino una forma especialmente clara de observar la realidad. A veces, en unos pocos trazos, pueden decir lo que ocuparía una página entera; invitándonos no sólo a sonreír, sino a pensar en la actualidad con una sana distancia crítica.
Tres premios. Tres formas de ejercer el periodismo. Misma creencia: comprender la realidad siempre requiere más que observarla. Requiere explicarlo con honestidad, escucharlo con respeto y verlo con la libertad necesaria para compartirlo con los demás.
Por eso quiero extender mi más sincera enhorabuena a los ganadores, al jurado, a la ABC y a todos aquellos que hacen posible que estos premios sigan celebrando la excelencia del periodismo. El buen periodismo hace posible el diálogo compartido del que se nutre nuestra convivencia y nuestra democracia.
Con el paso del tiempo, esa conversación acabó convirtiéndose en la memoria de la sociedad. Y quienes lo hacen posible acaban sin querer formando parte de ello.
Felicitaciones y muchas gracias.