El BCE no quiere reaccionar exageradamente ante una avalancha de datos negativos que muestran un aumento de la inflación como resultado de la guerra de Irán. La entidad mantuvo este jueves los tipos de interés sin cambios en el 2% por séptima vez consecutiva, a la espera de más información sobre cómo afectarán las actualizaciones energéticas a los precios, salarios y expectativas de empresas y consumidores. Sin embargo, su comunicado advirtió que el impacto del conflicto sería significativo. “Los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado”, advirtió.
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