Cada verano, las fachadas, los tejados y las aceras de las ciudades absorben la mayor parte de la radiación solar y actúan como depósitos de calor. Este fenómeno no sólo eleva la temperatura de los entornos urbanos sino que también aumenta la necesidad de enfriar edificios y viviendas, … Aumento del consumo de energía y emisiones relacionadas.
El proyecto Cold Surfaces, coordinado por URDECON y con la participación del instituto valenciano AIMPLAS, está desarrollando nuevas carcasas prefabricadas utilizando innovadores materiales fotoluminiscentes. Estas soluciones están diseñadas para reducir la acumulación de calor en fachadas y mejorar el rendimiento térmico de los edificios.
La iniciativa, apoyada también por el Instituto de Tecnología del Plástico y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Toroja (IETCC-CSIC), pretende conseguir Temperatura de la superficie reducida hasta 2°C envolver y reducir la demanda de energía asociada con la refrigeración de edificios entre un 5% y un 10%, ayudando así a mitigar el efecto de isla de calor urbana.
Arsenio Navarro, investigador principal en el campo de la construcción y las energías renovables de AIMPLAS, explica: “Este proyecto promueve una nueva generación de envolventes de edificios que son capaces de mantenerse frescos gracias al uso de materiales fotoluminiscentes avanzados. Estas soluciones están diseñadas para aprovechar parte de la radiación UV y convertirla en luz visible, reduciendo así la energía convertida en calor y limitando el calentamiento de las superficies expuestas al sol”.
Convertir la luz en una herramienta contra el calor
Cold Surfafe investiga materiales fotoluminiscentes innovadores adaptados específicamente a las condiciones de la industria de la construcción. A diferencia de otras soluciones basadas únicamente en la reflexión solar, estos materiales absorben parte de la radiación UV y la reemiten en forma de luz visible, reduciendo la cantidad de energía convertida en calor y favoreciendo el enfriamiento de la superficie.
“Además, estamos desarrollando compuestos luminiscentes que evitan el uso de tierras raras, consideradas materias primas clave en Europa, al tiempo que mejoran su durabilidad y compatibilidad con materiales de construcción como el hormigón”, afirmó Navarro.
En el marco de este estudio también se aplican nuevos métodos de simulación y caracterización de esta clase de materiales, generando conocimiento que contribuirá a su futura integración en el campo de la arquitectura.
Como afirma Gloria Pérez del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Toroja (IETCC-CSIC), “Actualmente no existen métodos ampliamente implementados para evaluar este tipo de materiales en aplicaciones de construcción. Este proyecto permitirá generar nuevos protocolos de ensayo y simulación que contribuirán a comprender mejor su potencial para reducir las temperaturas de los edificios y combatir el efecto isla de calor urbano”.
Soluciones al efecto isla de calor urbano
Las ciudades concentran materiales que absorben y almacenan grandes cantidades de energía solar, lo que provoca que las temperaturas urbanas sean más altas que las del entorno circundante. Este fenómeno, conocido como efecto isla de calor urbana, aumenta el consumo energético, reduce el confort térmico y agrava el impacto de las olas de calor sobre la población.
Para trasladar esta innovación del laboratorio a la realidad constructiva, el proyecto desarrollará demostradores a escala real para evaluar el comportamiento de estas nuevas envolventes en condiciones de uso reales y en diferentes épocas del año.
«Uno de los principales objetivos es validar la tecnología en soluciones constructivas reales y obtener datos que ayuden a su futura implementación en el mercado. Esperamos desarrollar carcasas que ayuden a reducir el calentamiento en los edificios y proporcionen nuevas herramientas para abordar los desafíos que plantea el cambio climático en las ciudades”, afirma Antonio Jesús Martínez, director de innovación de URDECON, empresa que coordina el proyecto.
Además de los beneficios energéticos y medioambientales, la iniciativa ayudará a abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de soluciones constructivas innovadoras y de alto valor añadido destinadas a descarbonizar y adaptar los entornos urbanos al clima.