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El Partido Popular deja de denunciar el “pucherazo” del robo de votos en Extremadura, felicita a la Guardia Nacional y se pregunta por qué el Gobierno no dijo nada

Carmen Fúnez, subsecretaria general del Partido Popular para Política Sanitaria y Social, ha cambiado el tono de los últimos días con las denuncias de distintos miembros del partido por el robo de 124 papeletas en una oficina de correos de Extremadura, y ha asegurado durante una comparecencia hoy en Ciudad Real que su planteamiento ya “ya no es puchera”. Funes enfatizó en dos ocasiones que lo que se necesita ahora es “felicitaciones y agradecimientos” a la Guardia Nacional por su rápida actuación. Éste descartó la posibilidad de que el robo estuviera relacionado con un “ataque a la democracia” denunciado por la presidenta y candidata extremeña María Guardiola y su secretario general Abel Bautista, e identificó a los posibles autores del robo como pertenecientes a una banda delictiva común. Los autores, ahora conocidos como la “banda de la radio” por las herramientas que utilizaban para abrir cajas fuertes que contenían papeletas y cantidades de dinero, sufren desde octubre estos ataques en oficinas de correos.

Carmen Funes insistió en que su partido estaba obligado a condenar los robos, que afectaron a 124 personas con derecho a sufragio. Correos informó el sábado de que 122 de los 124 electores afectados habían podido volver a votar gracias a las medidas. El líder del PPP señaló que en cualquier caso lo que llamó la atención del partido fue que estas quejas tenían que ser planteadas por representantes del pueblo, y nadie del gobierno ni del Partido Socialista de los Trabajadores lo hizo. También señalan que la empresa que cotizaba en bolsa estaba dirigida en ese momento por Juan Manuel Serrano, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez en el Partido Socialista de los Trabajadores de España, y el activista de base Lyle Díaz, ahora conocido como un plomero involucrado en varios casos de presunta corrupción.

Funes también se mostró políticamente sorprendido de que el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no participara en la campaña de Extremadura “todo lo que le hubiera gustado”, poniendo en duda de nuevo su no demostrada “mediación” en el entonces caso de rescate contra la empresa Plus Ultra. Funes concluyó su discurso atacando los casos de corrupción y acoso sexual que podrían afectar al gobierno y al PSOE. Funes también criticó al presidente por presentar su informe de fin de año el 15 de diciembre en lugar del 30, recibiendo así sanciones de la Comisión Central Electoral cuando lo hizo en el recinto Ramón Cloa.

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