España Una decepcionante primera aparición en el Mundial de 2026, un empate con Cabo Verde, el tercer país más pequeño de la historia en participar en el Mundial, hizo sonar más de una alarma en el grupo dirigido por Luis De … fuente. Ahora es un momento de reflexión para ver qué debe cambiar urgentemente de cara al partido del próximo domingo contra Arabia Saudita, donde la selección nacional tendrá grandes posibilidades de terminar entre los dos primeros puestos del Grupo H. En resumen, el equipo cometió siete pecados contra África.
juego muy soso
Quedó claro desde el principio que el equipo se sentía incómodo y no logró producir el deslumbrante control del balón que había caracterizado a los ganadores de la Copa de Europa hace dos años. De hecho, los jugadores más llamativos del equipo son los laterales Cucurella y Llorente, únicos jugadores capaces de romper la estructura defensiva rival mediante carreras en profundidad. Por el contrario, el trío de centrocampistas formado por Pedri, Fabián y Rodri no logró añadir ritmo ni filtrar pases peligrosos.
Gavi, un invento fallido
De la Fuente dio una sorpresa en el once en su primera participación en un Mundial, incorporando a Garvey en la banda izquierda. Teóricamente, la presencia andaluza en la zona ayudaría a aumentar la presión tras la derrota, un arma que parece crucial ante el planteamiento defensivo de Cabo Verde. Sin embargo, el Barça entorpeció aún más el ataque del equipo, ya que solía ir centralizado y nunca perdía el equilibrio en el regate, algo en lo que nunca ha sido un experto. Baena parecía una elección más lógica.
falta de desbordamiento
Ante el tráfico interior, la memoria muscular del equipo le llevó a centrarse en las bandas, pero ni Lamin ni Nico estuvieron en el campo, al menos durante el tramo final del partido, sino Phelan y Garvey. El delantero del Barcelona tuvo una mala actuación, quizás sus compañeros le dieron demasiado balón y muy poco espacio para operar. De hecho, Cabo Verde apenas se vio afectado defensivamente, ya que la selección africana cometió sólo 1 falta, mientras que España tuvo 10.
Cambios tardíos
Las cosas pintaban muy mal antes del descanso, por lo que sorprendió que el técnico se apresurara tanto con su once inicial. Es una de sus señas de identidad: tranquilidad y confianza en sus chicos; Pero esta vez España claramente necesita un ejército de gente repugnante. Mikel Merino y Lamine Yamar entraron en el minuto 71, Dani Olmo en el 81 y Nico Williams en el 87. Borja IglesiasLos únicos nueve tradicionales calentaron pero nunca salieron al campo.
Los jugadores clave están en malas condiciones.
De la Fuente ha elegido a quienes más confía para este choque, pero la realidad es que algunos de ellos están demostrando su rendimiento. Debido a varias recaídas de una grave lesión de rodilla en septiembre de 2024, Rodri cojeaba por todo el campo. No fue diferente contra equipos africanos. Lo mismo ocurrió con Fabián, quien se perdió 127 días de acción por diversos problemas musculares. Además, Nico, Merino y Lamín también llegaban al Mundial con la calidad justa, pero no con la ilusión esperada.
tiro de pequeño calibre
El poder de fuego de la selección nacional fue bajo durante todo el partido. Se realizaron un total de 23 disparos, 8 de los cuales fueron a puerta. Sin embargo, estos disparos apenas alteraron el bien establecido sistema defensivo del rival, lo que se debió en parte a la excelente actuación de Woznia entre los postes. El disparo de Phelan fue el más claro y pegó en el larguero. Oyarzabal casi pone el 1-0 en el último minuto. Estas dos oportunidades son escasas para una selección como España.
falta de alternativas
Demasiados pases interiores, regates fallidos desde la banda y algunos tiros lejanos. Éste fue el plan de ciclo que el equipo ejecutó durante todo el partido, ni en el campo ni en el banquillo, sin poder inventar soluciones. Nunca hubo un plan B, quizás falta de jugadores más ilusionantes o la incorporación de jugadores con características diferentes, como Víctor Muñoz, Jeremías Pino, Grimaldo o Borja Iglesias.
