Se extendió el malestar dentro del PSdeG-PSOE por su manejo de las acusaciones de acoso sexual contra uno de los colaboradores clave de su líder, José Ramón Gómez Bestero. Unas 70 mujeres del partido, muchas de las cuales actualmente o han ocupado cargos relevantes, firmaron el viernes un manifiesto expresando su solidaridad con la dimisión de la ministra de Igualdad, Silvia Fraga. Fraga dimitió el mismo día en que Bestero reconocía que conocía desde octubre denuncias de comportamiento machista del barón lucense José Tomei. “Su dimisión es un acto de compromiso feminista que nos sentimos profundamente representados”, dijeron las firmantes sobre Fraga.
Cinco alcaldes firmaron la carta, entre ellos la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, miembro de la ejecutiva federal del partido. El acuerdo también lo firmaron la exsecretaria de Estado de Igualdad Laura Seara, que ocupó un cargo en el anterior gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, así como personajes históricos del socialismo gallego como Marisol Soneira o Carmen Marón.
El manifiesto no lo firmó la presidenta del PSdeG, la viguesa Carmela Silva, aunque también criticó la gestión de Bestero. “Las cosas no se hicieron bien”, dijo en una publicación publicada el domingo. faro de vigoen el que exige que los casos sean etiquetados “antes y después” durante el entrenamiento. Silva exigió “un acuerdo claro”, “asesoramiento de expertos” y una “firme convicción de que la defensa de los derechos de las mujeres tiene prioridad sobre cualquier cálculo a corto plazo”.
El manifiesto no menciona a Bestero ni se dirige a él directamente, pero subraya que “la reacción debe ser rápida, clara y contundente” ante “cualquier denuncia fáctica” contra la dignidad y la integridad de las mujeres, “especialmente por parte de quienes ocupan cargos orgánicos”. Los firmantes destacaron que en el Partido Socialista de los Trabajadores “no hay ninguna acción para proteger o relativizar el acoso sexual y el machismo”. Agregaron: “Defendemos la necesidad de esclarecer los hechos, proteger a las víctimas y preservar la integridad de las instituciones”.
Xuventudes Socialistas pidió a la dirección del PSdeG que convoque una comisión nacional especial para “explicar de forma clara y transparente”. Los jóvenes del partido critican las herramientas del socialismo para gestionar internamente los casos de acoso: “El protocolo no funciona; está bien ser el primer partido en tener un protocolo, pero no está bien si no puedes ayudar a nadie”.