Teatro Joan Sutherland, 31 de mayo
Uno de los actos dobles más interesantes que se avecinan en el futuro es la combinación de la músico y productora de art-pop galesa Cate Le Bon con el cantautor nacido en el Área de la Bahía Cass McCombs. Los artistas tienen poco en común excepto que ambos son constructores de mundos talentosos e idiosincrásicos.
El paisaje de McCombs está lleno de bichos raros finamente dibujados, como los protagonistas titulares de Una chica llamada Dogie Y sacerdotisao entra el macho camionero Dignatario. A menudo mezclados con humor negro, estos retratos de personajes están representados con detalles pacientes y precisos, acercándote a personas de las que probablemente deberías mantener una distancia segura.
Por el contrario, el universo musical de Le Bon parece mucho más efímero, como escuchar una canción en un sueño y recordarla a medias al despertar. Los mechones de redes blancas en forma de nubes que adornan el escenario durante su actuación son apropiados, al igual que muchas de las pistas del álbum actual. Muere Miguel Ángel Siéntete ingrávido y cambiante: siempre ligeramente fuera de tu alcance y, por tanto, más difícil de alcanzar.