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El presidente electo José Antonio Castel visitará el lunes al presidente ecuatoriano Daniel Noboa. Este es su segundo viaje internacional desde su contundente victoria en las urnas el 14 de diciembre. El primero fue a Argentina, donde el liberal Javier Milay, que mantiene buenas relaciones con los republicanos, se centró en cuestiones económicas y de inmigración. El objetivo del encuentro con Noboa fue discutir temas de seguridad en el país más violento de América Latina, con 38 homicidios por cada 100.000 habitantes. “El crimen organizado se está extendiendo por América Latina. Y es transcriminal. No respetan fronteras, ni banderas, ni leyes. Tenemos que estar unidos”, dijo al Canal 13 en su primera entrevista televisiva tras su victoria.

Cuestionado sobre el cambio de discurso respecto de sus primeras palabras como ganador la noche de la segunda vuelta, en las que habló de buscar un acuerdo y respetar la posición de la oposición, Castel insistió en que la campaña presidencial había terminado y que para avanzar era necesario “restaurar la paz en Chile” y que para lograrlo era necesario dejar claro que había un Gobierno electo con “un poder importante” y una oposición a la que había que “respetar”. Los republicanos de extrema derecha no se sumaron al acuerdo sobre un referéndum sobre una nueva constitución, una reforma de las pensiones o una ley de semana laboral de 40 horas. “No queremos un acuerdo porque pensamos en algunos acuerdos, pseudoacuerdo“No aportan ningún beneficio a los ciudadanos”, afirmó.

Uno de los mensajes que Castor intenta transmitir es que pretende poner su sello de “austeridad” en su futuro mandato. Además de enviar una señal simbólica de que tiene la intención de vivir en La Moneda, la atención se centra en lo que hará para implementar $6 mil millones en recortes de impuestos durante 18 meses y si esto afectará los bolsillos de la gente. “Hemos dicho que no tocaremos ningún derecho adquirido”, aseguró, “pero para que Chile crezca tenemos que mejorar algunas situaciones complejas, como las inversiones”. “Vamos a mantener todos los beneficios sociales que se brindan, pero tengo que mantenerlos con dinero en efectivo y tengo que garantizar que estos beneficios sean permanentes en el tiempo”, agregó.

Además de apostar por el crecimiento y la inversión para mantener los beneficios sociales, los republicanos dijeron que esos beneficios estarían garantizados por “orden”. “Lo que está pasando en el país ahora mismo es un caos, y en ese caos puede haber corrupción, complejidad e incapacidad para preparar un presupuesto”, afirmó. Sobre su apertura a acordar la composición de la futura oposición, dijo que para “mejorar la seguridad necesitamos llegar a un acuerdo con todos los sectores que quieren seguridad en Chile” mejorando la seguridad fronteriza en puertos, aeropuertos y centros penitenciarios.

Castel ganó la segunda vuelta con el 58,1% de los votos, frente al 41,8% de la candidata de izquierda Jeannette Jara. En las primeras elecciones presidenciales con voto obligatorio, se convirtió en el presidente electo con el mayor número de votos emitidos en la historia (7,2 millones). “Estos no son los votos de José Antonio Castro, y no son los votos del Partido Republicano. Son los votos de personas que han atravesado tiempos difíciles y están buscando caminos alternativos”, dijo. En este sentido, te preguntan, ¿empiezas a representar a los que son llamados? Número de votos emitidos? “Por supuesto, nunca diría que estos votos fueron personales”, respondió. Castor dejó la puerta abierta sobre si los miembros del Congreso serían destituidos para formar un futuro gabinete, diciendo: “Si es necesario, lo propondremos de la mejor manera para los ciudadanos”.

Cuando el presidente electo comience su segunda semana, la agenda será intensa. Sólo por la mañana, Castel se reunirá con Dorothy Pérez, la contralora general de la república, luego con la presidenta del banco central, Rosanna Costa, y los asesores de la agencia, y alrededor del mediodía se reunirá con la presidenta de Chile durante dos mandatos, la socialista Michelle Bachelet. Desde la elección del republicano, ha tenido dos llamadas telefónicas con el ex presidente, ahora candidato a secretario general de la ONU. No está claro si Castor apoyará sus esfuerzos por liderar la organización internacional. Castor ha dicho que analizará la situación después de hablar con ella sobre el tema. “La solución no tiene que ser inmediata. Vamos a escuchar todo el contexto”, señaló la semana pasada.

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