Palacio de los Reyes informó esta semana que la princesa Leonor estudiará ciencias políticas en la Universidad Carlos III de Madrid en septiembre. Esta decisión no sólo fue un paso lógico en su carrera académica, sino que también desató un profundo debate sobre lo que debía hacer. … Formar futuros jefes de Estado para el siglo XXI.
Si bien esta elección reforzó su preparación en áreas clave como las instituciones, la gobernanza o las relaciones internacionales, también planteó la necesidad de complementar esta formación con materias jurídicas, área que se verá reforzada a través del rol de una tutora que seguirá un camino paralelo a la universidad y se orientará para que la heredera adquiera todos los conocimientos jurídicos que le serán útiles el día de mañana en el cumplimiento de sus funciones como Jefa del Estado.
“Creo que sería mejor que estudiara Derecho porque es una carrera que entrena mejor la mente, pero lo cierto es que una princesa no necesita estudiar ninguna carrera en particular”, dijo a ABC el profesor de Derecho Constitucional Daniel Berzosa. La formación de una heredera es tan singular que no ha sido estudiada en ninguna universidad. “Hay que tener un conocimiento profundo del Estado: su estructura, funcionamiento y dinámica. Para ello, su conocimiento de la Constitución debe ser profundo, tanto a nivel central como en las regiones autónomas”, añadió Berzossa.
La princesa debe tener un conocimiento preciso del marco legal respaldado por la familia real. Debe interiorizarse el alcance del artículo 56 de la Constitución, la naturaleza de la representación exterior del Estado o las limitaciones de sus funciones institucionales. En este sentido, Berzosa advirtió que tiene sentido que reciba una formación especializada en economía y relaciones internacionales, “porque la futura reina no sólo se convertirá en un símbolo de la unidad interna de España, sino también en la imagen del país en el exterior”. Esto no tiene nada que ver con conocer la teoría. Hay que comprender la importancia del equilibrio geopolítico, las normas diplomáticas y, lo más importante, las relaciones personales entre líderes para llegar a acuerdos que luego se formalizan de otras maneras.
En Portugal, su primer viaje internacional, la trataron como a una reina y vivió lo que significa representar a España.
La formación ya ha comenzado. El 12 de julio de 2024 realizó su primera visita oficial en solitario a Lisboa, lo que supuso un ejercicio diplomático. La princesa fue tratada como jefa de Estado en Portugal, lo que marcó un temprano respaldo a su futuro papel. Allí participó de la colocación de ofrendas florales ante la tumba de Luis de Camões en el Monasterio de los Jerónimos, evento de importancia histórica que se realizó exclusivamente para visitas de alto nivel. En el Palacio de Belém fue recibida con honores militares, pasó revista a las tropas, pronunció algunas palabras durante el almuerzo y brindó por las buenas relaciones y la amistad entre España y Portugal. En definitiva, entendió una realidad que marcaba su futuro: representar a España significaba comprender los intereses de nuestro país y las sensibilidades de nuestros interlocutores.
ejemplo de rey
Ese viaje reveló que había una parte importante del entrenamiento de la princesa Leonor que no estaba en los libros. Incluía una educación progresiva, que había recibido desde la infancia, una educación que tenía más que ver con la experiencia que con el aprendizaje. Tiene más que ver con la observación, la interiorización y la práctica. Esto es lo que el escritor italiano Domenico Fisichella llama “educazione al ruolo”, afirmó Amadeo-Martín Rey Cabises, doctor en historia y experto en genealogía y heráldica. “Una de las ventajas del principio hereditario de la monarquía es precisamente que la princesa encuentra una educación para el papel que desempeñará en la vida con sus padres, más que en la formación militar o en la universidad”, explicó Cabieses en una entrevista con ABC. “El papel que desempeñan actualmente los Reyes será de ellos en el futuro”, afirmó Rey Cabieses.
El mejor ejemplo de princesa es Felipe VI. Por eso es importante que los herederos comprendan cómo actúa un rey como rey. Desde pequeña, Leonor vio a su padre grabar las felicitaciones navideñas, preparar la entrega de premios de la Princesa de Asturias y de Girona, ejercer como comandante supremo de las Fuerzas Armadas… Su vida siempre ha estado muy relacionada con el día a día de su padre. Y, cuando surgen situaciones especiales, ella siempre está ahí para él, como un pasante aprendiendo de un veterano experimentado.
Mira al Rey, actúa como el Rey
Don Felipe quiere que su hija mayor esté con él en un momento en el que España se enfrenta a enormes retos que requieren decisiones acertadas por parte del jefe del Estado. Este fue el caso durante el desafío separatista catalán. Si Felipe VI estaba con Juan Carlos I la noche del 23 de febrero, el rey quería que la princesa fuera testigo de todas las comunicaciones que se produjeran entre el Palacio de la Zarzuela y el gobierno y la involucrara en la toma de decisiones. El 3 de octubre, cuando Don Felipe se dirigió a los ciudadanos por televisión, también estuvo presente para apoyar la Constitución, las Instituciones y la Ley de Autonomía de Cataluña. “Nadie más en el país tiene acceso a este tipo de educación, capacitación y modelaje. Nadie más tiene acceso a este tipo de modelaje y capacitación, y eso es crucial”, explicó Rey y Cabieses.
Durante su visita a la localidad navarra de Viana en septiembre de 2025, la princesa Leonor se llevó uno de sus títulos tras la localidad.
(EFE)
Tras una infancia tranquila y alejada de los focos, el día en que Felipe VI le entregó el Toisón de Oro en enero de 2018, cuando tenía 12 años, supuso el inicio de una nueva etapa en la vida de la princesa. A partir de ahí, irá formándose paulatinamente como futura reina, lo que poco a poco la llevará a realizar su destino. El traslado, que tuvo lugar en la Sala de las Columnas del Palacio Real en presencia de todos los representantes del poder estatal, marcó el inicio de su preparación institucional para dejar de ser sólo hija del rey y convertirse también en heredera, papel que asumirá oficialmente cuando alcance la mayoría de edad y preste juramento en el Parlamento en 2023.
Contacto realidad
Esta preparación tuvo lugar un año después de la implantación de Toisón, el día en que cumplió 13 años y participó en su primera intervención pública durante la lectura del artículo 1 de la Constitución Española en el Instituto Cervantes de Madrid con motivo del 40 aniversario de la Carta Magna. Ese mismo año también habló por primera vez en los Premios de la Fundación Princesa de Asturias y de la Fundación Princesa de Girona, dos instituciones que juegan un papel decisivo en la formación de las herederas. Estando en Oviedo tuvo contacto directo con figuras de influencia internacional, cuyas trayectorias profesionales y personales representan la excelencia global en los campos de la ciencia, la cultura, la cooperación, el deporte y más; En Cataluña, la Princesa entró en contacto con jóvenes menores de 35 años que emprenden, lideran proyectos, proponen soluciones a problemas contemporáneos y se convierten en futuros líderes.
La princesa no sólo recibirá la más sólida formación en la universidad, sino que también observará cómo sus padres cumplen con sus deberes.
La princesa queda así expuesta a toda la realidad. A ello también contribuyó la reina Letizia, facilitando numerosos encuentros privados de sus hijas con científicos, políticos, actores o escritores, que les proporcionaron una perspectiva más amplia sobre el mundo, sus avances y desafíos.
Funciones institucionales
A esta formación práctica de la princesa hay que sumarle su progresiva asunción de la función representativa. El rey siguió con su hija el mismo patrón que había vivido en su juventud: la inclusión paulatina en la agenda institucional. Cada evento, cada intervención pública y cada viaje que acoge responde a una lógica formativa. Un viaje de Lisboa a Navarra incluyó un evento que organizó para refugiados ucranianos, un evento de seguridad cibernética y reuniones con su hermana y sus padres. En todo ello, internaliza las normas de representación institucional mientras aprende a actuar en contextos muy diferentes, adaptándose a diferentes interlocutores y proyectando una imagen coherente con su rol.
En los últimos años ha estudiado disciplina, habilidades de liderazgo y resistencia física y psicológica en tres academias militares, y este aprendizaje se vio reforzado durante dos años en el UWC Atlantic College de Gales, donde estudió con 400 estudiantes de diferentes países y circunstancias socioeconómicas. La fundación de todo el recorrido comenzó en el Colegio Santa María de los Rosales, donde se formó desde los tres años en un ambiente de vida cotidiana normal.
La fase universitaria, que Heiress iniciará en septiembre, es un proceso de formación que combina conocimientos académicos, experiencia práctica y aprendizaje para la vida. Porque la personalidad y el carácter de la futura Reina se construyen sobre todo mediante la suma de experiencia, responsabilidad y ejemplo. Es en este ámbito que no está en los libros donde se determina el futuro de la familia real.