0d77f530-b148-4aae-9f12-e1beedaf37ad_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

El nuevo presidente no ejecutivo de Indra, Ángel Simón, y el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, llamaron este miércoles a los empleados para compartir la “situación” de la compañía, en medio de especulaciones sobre la posibilidad de que Escribano Mecánica e Ingeniería (EM&E) reanude sus operaciones.

La reunión se produce dos semanas después de que el copropietario de EM&E y accionista de Indra, Ángel Escribano, fuera sustituido como presidente de la cotizada, cuyo mayor accionista (28%) es el Estado a través de la Sociedad Nacional de Participación Industrial (SEPI). Simón y De los Mozos organizaron este primer encuentro, que supondrá el primer contacto con los más de 62.000 empleados de la compañía, que tendrán la oportunidad de abordar sus inquietudes.

La reunión tendrá lugar a las 17.00 horas, y los directivos de la compañía, además de algunos sindicalistas, también serán convocados personalmente a la reunión en la sede de la tecnológica en Madrid, informaron este martes a Efe fuentes conocedoras del asunto. El personal podrá seguir online en tiempo real las intervenciones de ambos líderes.

La llamada se realizó por correo electrónico, indicando únicamente que su propósito era “compartir el estado de la empresa” y que en breve se enviaría el enlace correspondiente.

Fuentes sindicales dijeron a Efe que se espera que Simón defina el alcance de sus responsabilidades, que se espera que sigan siendo las mismas que hasta ahora dado que existe un plan estratégico, que fue desarrollado por el actual primer ejecutivo ejecutivo de Indra. Tras la dimisión de Ángel Escribano, representantes del sindicato CCOO en Indra manifestaron públicamente que “no estaban de acuerdo con el modelo y forma de gestión adoptada por nuestra empresa, lo que supuso una vez más la salida del presidente Indra”. “Ya basta de hablar del futuro del equipo”, afirmó CCOO.

Operaciones de EM&E

Fuentes sindicales creen que el negocio de EM&E debería retomarse ya que las actividades de la empresa de Ángel Escribano y su hermano Javier Escribano complementan las llevadas a cabo por la multinacional española, que aspira a convertirse en líder nacional en el sector de defensa, aunque obtiene la mayor parte de sus ingresos de su unidad Minsait.

La fusión con Escribano se vio interrumpida después de que la SEPI pidiera resolver un “conflicto de intereses” con Ángel Escribano, presidente de Indra y propietario de la empresa que pensaban adquirir.

En primer lugar, los notarios que se enfrentaban a este conflicto de intereses informaron al consejo de administración que abandonaban el negocio previsto porque no se habían cumplido sus condiciones. Posteriormente, Ángel Escribano dimitió como presidente de Indra. Su hermano Javier continúa como director en exclusiva.

La junta de accionistas que se celebrará en junio deberá aprobar el nombramiento de Ángel Simón como presidente, pero sin funciones ejecutivas.

El 60% de los empleados de Indra (37.405) trabajan en España; el 30% en Estados Unidos, 19.002; el 6% en Europa, 3.837 personas; y 2.152 o el 4% en Asia, Oriente Medio y África.

Referencia

About The Author