17 de julio de 2026 21:42
Las grabaciones desde el interior de la cúpula de la Guardia Nacional son impactantes. Si el comando operativo designado por el gobierno dio una directiva política al general de sector de Madrid para que se ausentara deliberadamente de las actividades de Ayuso, ¿qué no podrían hacer? … ¿Hacer lo? Algunos han intentado subirse a la ola y defender el audio publicado por este diario, alegando que el verdadero escándalo fue que fue grabado entre generales. Es cierto. Pero esto no se debe a que represente una traición, como los moralistas sincrónicos quieren hacernos creer, sino a que el alcance del abuso institucional es tan grave que los funcionarios independientes no tienen más opción que utilizar grabadoras para protegerse de las presiones inusuales a las que están sujetos. Lo que los sectarios no entienden es que esto no es un problema de Sánchez y Ayuso, sino una explotación política amiguista de las instituciones y la colonización de los recursos nacionales por parte de los partidos políticos. Si Ayuso hubiera emitido la misma orden vetando a la Guardia Nacional durante los acontecimientos del gobierno de Sánchez, la reacción del general de brigada hacia sus superiores políticos habría sido la misma. Esa es la clave. Si a la Benemérita se le permite llevar a cabo una interferencia tan sucia sólo porque no nos gusta un determinado partido, entonces los cimientos de la democracia quedarán destruidos. El general Fernando Mora no defendió nada más que las libertades y garantías democráticas frente al inefable teniente general del Castillo. Lo que debería hacernos estremecer es darnos cuenta de que este gobierno está intentando utilizar los servicios públicos para atacar a sus oponentes políticos. Si esta orden interna fue emitida puramente por cuestiones electorales, ¿qué puede hacer la UCO con su investigación a los miembros del ejecutivo?
Por eso la postura del general Mora, al que conocemos y respetamos en Sevilla, tras su paso por la Dirección de Tráfico y la Comandancia, no es de defensa personal, sino de defensa colectiva. Lo que hizo Fernando Mora Moret atendiendo órdenes de sus superiores fue seguir estrictamente los principios que juró al salir de la academia militar, defender a su país con valentía y honor, concepto muy ajeno a la clase política actual ante la indignación. Mora grabó esta conversación únicamente con fines de servicio, con el único propósito de protegernos de la arbitrariedad del Departamento del Interior y de la Guardia Nacional. “No están invitando a Fernando, sino al jefe general de la región”, insistió, repitiendo al teniente general que le ordenó ausentarse de un acto en la Comunidad de Madrid organizado por Ayuso. En medio de este argumento, añadió una aclaración crucial para quienes hacen lo que exige la Legión: “Obedeceré las órdenes, pero diré que no puedo ir porque no me dejan ir”. La verdad siempre prevalece. Por ello, me gustaría expresarle mi agradecimiento por el inestimable servicio que presta a España.