Sarah Santaolalla, colaboradora habitual de RTVE, denunció públicamente ante los tribunales un grave incidente de acoso por parte del provocador de extrema derecha Vito Quiles. El periodista contó el incidente en el programa. palabrotasdijo, Qualls la persiguió hasta su casa y se presentó en su puerta acompañada por tres hombres que la policía tuvo que desalojar.
“Tuve que pedir ayuda a unos agentes y estuve más de cuatro horas en comisaría. No sólo me siguió imprudentemente con su coche, sino que también intentó colarse en el Prado del Rey. El acoso fue violento y constante”, explicó Santorara en el rodaje, visiblemente afectada.
La situación, ya denunciada en televisión y apoyada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marasca, ha escalado ahora al ámbito judicial. El propio ministro pidió una “orden de alejamiento contra extremistas como Vito Qualls” en apoyo al locutor.
Pero las quejas no se limitan a este último incidente. Santalala aseguró que Qualls la ha estado criticando públicamente desde hace algún tiempo, incitando a jóvenes a insultarla en video a las puertas de la universidad, alimentando una campaña de odio organizada y sostenida. “Incluso los animé a que me llamaran ‘bastardo’ y me gritaran en público”, afirmó.
“Ya basta de impunidad para estos fascistas. Debemos levantarnos no sólo en los medios y en las calles, sino también en los tribunales. Hacerles pagar con dinero y penas de prisión por acosar a mujeres y hombres que piensan diferente”, concluyó contundente Santorala.
El periodista también denunció la existencia de un mecanismo organizado detrás de estos ataques: “Están financiados. La financiación viene del Gobierno, de la Comunidad de Madrid, etc. Estos no son locos en Twitter: son gente contratada por falsos medios vinculados al PP y a Vox. Tienen tiempo, recursos y ganas de hacernos daño”.
Cuando se le preguntó si pensaba que los ataques habían cesado después de la denuncia, Santorala aclaró: “No. No lo habría hecho directamente, pero habría hecho que otros lo hicieran por él. Todo fue un montaje”.
Con esta denuncia, los colaboradores de RTVE esperan que finalmente se dicte una sentencia punitiva que ponga fin a estas conductas y acoso ideológico organizado.