Este sábado España vive una nueva dualidad política. La derecha española recibió a la líder de la oposición venezolana María Collina Machado en Madrid mientras el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, asistía a una cumbre progresista en Barcelona.
Presidente del Partido Popular y … Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal y líderes populares en Madrid dieron una cálida bienvenida a los venezolanos que llegaban a España.
Sánchez estuvo en Barcelona convocando a varios líderes internacionales en el marco de la cumbre “Defending Democracy”, entre ellos la presidenta de Barbados, Sandra Mason; el presidente colombiano Gustavo Petro; o el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa.
El líder del comité ejecutivo admitió que había pedido a Machado una reunión pero “lamentablemente” no fue posible “porque no lo consideró oportuno”.
Machado confirmó la noticia en una rueda de prensa en el Auditorio Beatriz de Madrid: “Lo ocurrido en las últimas horas en la reunión en Barcelona de varios líderes políticos de diferentes países demuestra por qué esta reunión fue inconveniente”.
Pedro Ruiz cree que ‘ambas cosas tienen un lado positivo’
Esta nueva polémica política no ha pasado desapercibida para Pedro Ruiz, que suele expresar su opinión sobre los temas más candentes del día.
“Mientras algunos se reunieron en la Cumbre del Progreso, otros recibieron calurosamente a la señora Corina”, recordó el artista y comunicador en sus redes sociales, destacando que “las buenas intenciones no cruzan la calle”, en referencia a la falta de entendimiento entre posiciones contrarias.
La bondad no cruza la calle. Mientras algunos se reunieron en la Cumbre del Progreso, otros dieron una calurosa bienvenida a la señora Corina. Ambas cosas tienen sus lados positivos. Pero el punto es enfrentar
— Pedro Ruiz (@ElPedroRuiz) 18 de abril de 2026
Esta cita no critica a ninguna de las partes, pero parece describir una atmósfera general en la que la civilidad, y especialmente el deseo de reconciliación, brilla por su falta.
Por ello, ha reconocido que “ambas cosas tienen su lado positivo. Pero hay un problema. Lo que Ruiz parece querer subrayar con esta frase es que los líderes políticos no pueden convivir y unirse en determinados temas”.