A medida que se acerca el verano y aumentan las temperaturas, la eficiencia energética vuelve a ser un foco de atención para muchos hogares. Si su hogar utiliza mucho aire acondicionado, ventiladores o ciertos electrodomésticos, su factura de electricidad puede aumentar … No está preparado para mantener la temperatura adecuada. Pero la cuestión no se limita al consumo específico durante los meses más cálidos, sino que también aborda el estado del parque residencial español y la necesidad de adaptar las viviendas a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes.
La realidad es que una gran proporción de los hogares españoles siguen presentando graves deficiencias energéticas. Según datos recogidos por Leroy Merlin, el 80% de los edificios de nuestro país son ineficientes energéticamente, produciendo el 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero y representando el 40% del consumo total de energía. Además, más del 80% de las viviendas cuentan con una calificación energética E, F o G (nivel mínimo de eficiencia energética). “Desde el punto de vista energético, la mayoría de hogares en España todavía no son muy eficientes. Si actuamos con decisión y planificación, tenemos un enorme margen de mejora”, explica Harry Hospitalier, Director Técnico de Marketing de Leroy Merlin España.
Esta ineficiencia es cada vez más evidente en la vida cotidiana de las familias. El IV Observatorio de Vivienda y Sostenibilidad de la UCI muestra que casi la mitad de los hogares (46,4%) reconoce que sus viviendas no mantienen regularmente una temperatura adecuada durante los meses más fríos o más calurosos. “Preparar la vivienda española para los próximos años requerirá reparaciones, mejoras en la envolvente de los edificios y la creación de viviendas más eficientes, cómodas y resilientes frente a condiciones climáticas cada vez más extremas”, afirmó Laura Visier, directora de restauración y reforma de la UCI.
La eficiencia energética ya no se considera un concepto técnico sino una cuestión directamente relevante para la economía nacional. Según la UCI, más de nueve de cada 10 hogares creen que la eficiencia energética del hogar afecta sus facturas mensuales de energía. Por lo tanto, el desafío ya no es sólo crear conciencia, sino ayudar a las familias a tomar medidas con soluciones prácticas que se adapten a cada hogar y a cada presupuesto.
democratizar las soluciones sostenibles
En este punto, Leroy Merlin destaca la importancia de democratizar las soluciones sostenibles y acompañar a los consumidores en su toma de decisiones. La empresa argumentó que la mejora de la eficiencia energética no tiene por qué empezar con reformas importantes. Unos pequeños cambios pueden ayudar a reducir el consumo y mejorar el confort desde el primer día, especialmente durante los meses de verano, cuando proteger tu hogar del calor exterior es clave para reducir el uso del aire acondicionado. “Soluciones sencillas como burletes, acolchados térmicos, cortinas aislantes, toldos o moquetas, junto con controles de energía y temperatura, pueden reducir las necesidades de aire acondicionado hasta un 20 % y mejorar el confort”, afirma Hospitalier. Se trata de intervenciones de bajo costo que pueden mantener los interiores más frescos, limitar la entrada directa de luz solar y adaptar mejor el uso de la energía.
A partir de ahí, las acciones pueden escalarse hasta convertirse en intervenciones de mayor alcance. Instalar aislamiento completo en paredes, techos y suelos puede ahorrar hasta un 55% de energía, mientras que reemplazar ventanas puede aumentar este impacto hasta un 65% del consumo de energía. También cobran cada vez más importancia soluciones como la térmica de aire, que puede reducir hasta un 80% los requerimientos energéticos respecto a los sistemas convencionales, las placas solares fotovoltaicas autónomas o los termostatos inteligentes y los sistemas domóticos de persianas y toldos.
comunidad de propietarios
Las vistas del edificio son visibles desde la Universidad de California, Irvine (UCI). En las comunidades de propietarios las prioridades suelen comenzar con las necesidades tecnológicas o de accesibilidad, pero cada vez son más las comunidades que incorporan acciones relacionadas con la eficiencia energética. Mejorar el aislamiento mediante sistemas de aislamiento exterior, instalar paneles solares o mejorar los tejados parecen ser las intervenciones más necesarias. “Los propietarios están empezando a darse cuenta de que la comodidad de sus hogares depende no sólo de lo que sucede en el interior, sino también del estado del edificio”, dijo Visier.
De hecho, el ahorro y la comodidad fueron los principales impulsores de estas mejoras. Según datos del Observatorio de la UCI, el ahorro de costes energéticos (77%) y el mayor confort térmico (70,3%) son los principales motivos de la reforma. Para Visier, esto demuestra que “la recuperación se activa cuando los ciudadanos sienten beneficios directos y tangibles en su vida diaria: vivir mejor, gastar menos, protegerse del frío o del calor”.
Costo y falta de consenso
Sin embargo, persisten obstáculos importantes. El más importante es el coste de la reforma, mencionado por el 71% de la gente, seguido de la dificultad para llegar a un acuerdo entre vecinos, mencionada por el 58% de la gente. En este contexto, la financiación se convierte en una palanca clave. El Observatorio muestra que el 41,7% de los españoles se plantea solicitar un préstamo para reformar su vivienda y más de la mitad de la comunidad de propietarios encuentra más cómodas las cuotas mensuales que un pago global.
También es importante mejorar la información disponible. “A pesar del aumento de la conciencia medioambiental, todavía existe una brecha entre la concienciación y el conocimiento concreto sobre cómo tomar medidas eficaces en casa”, afirmó Hospilier. Para facilitar esta toma de decisiones, Leroy Merlin cuenta con sugerencias en tienda, canales digitales, oficinas tecnológicas y herramientas como el Home Index, que determina qué tan sostenible es un producto a través de una clasificación desde la A (más sostenible) hasta la E.
En un contexto de veranos más calurosos e inviernos más exigentes, construir viviendas más eficientes ya es una cuestión de ahorro, confort y adaptación climática. Algunas mejoras comienzan con pequeñas acciones; otros requieren planificación, financiación y convenios colectivos. Pero todos comparten un objetivo común: consumir menos energía, vivir mejor y estar preparados para los desafíos climáticos de los próximos años.