Cosme Delclaux Zubiria, abogado, fue secuestrado por ETA el 11 de noviembre de 1996 en el Polígono Industrial de Samudio (Bizcaya) a la edad de 34 años. Fue liberado por terroristas tras pagar un rescate 232 días después. Falleció en Bilbao el 25 de abril. … El abogado, hijo del industrial vizcaíno Álvaro Delclau, se mantuvo alejado de los focos tras recuperar su libertad, para infringir esa norma por razones obvias cuando declaró como víctima en el juicio a sus torturadores.
Una de las coincidencias extraordinarias es que Delclau fue liberado la misma mañana en que la Jefatura de Información de la Guardia Civil excarceló al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara de una celda en un almacén de la localidad de Mondragón (Guipúzcoa) tras una investigación de 532 días. Fue el secuestro más largo en la sangrienta historia de ETA.
Durante el juicio celebrado en el Tribunal Estatal, Delclau relató: “Todos los días eran iguales. Apagaban las luces para dormir, me despertaban por la mañana y me daban una taza de algo y galletas. Luego abrieron la puerta, enchufaron un ventilador y me dieron un cigarrillo. Luego me pusieron una palangana y un poco de jabón, y cuando llegó la hora, la abrieron y me fumé otro cigarrillo. También contó cómo le daban tabaco como a las diez de la mañana, después de las comidas y por la tarde, hasta que apagaban el enciende de nuevo.
También explicó que dormía sobre un colchón cubierto con plástico, por lo que pidió a sus captores una sábana para evitar sudar demasiado. Dijo que intentó hacer ejercicio durante los primeros días pero lo abandonó porque hacía demasiado calor. Delclaw habló con uno de sus secuestradores, a quien siempre veía encapuchado, “hablando de basura, revistas del corazón, fútbol y algunos chistes”. “No demasiado político”.
En los primeros días de enero de 2001, Cosme Delclau, junto con agentes de la Policía General, regresó al lugar donde había estado encarcelado y encontraron la nave industrial del número 39 de la calle Gaviria, cerca de Ilen Bentas, donde ETA había construido el sótano en el que estaba encarcelado. “¡Maldita sea, he estado aquí!” dijo tan pronto como lo vio. No fue el único “invitado” en aquel siniestro lugar; José María Aldaya también estuvo preso en ese lugar durante casi un año, 341 días para ser exactos.
El padre de Cosme, Álvaro Delclaux, admitió en la audiencia nacional que se pagó el rescate, pero la banda no dejó de acosar a la familia y colocó dos coches bomba cerca de la casa de Getxo a principios de los años 2000, uno de los cuales explotó sin causar daños y el otro fue detonado por la Ertzaintza.
José Javier Arizcuren Ruiz, “Cantari”, fue declarado culpable de secuestro y sentenciado a 17 años y medio de prisión por ordenar el secuestro; Dolores López Resina (“Lola”), Gregorio Vicario Setién (“Santi”) y José Ordoñez Fernández (“Josu”) fueron condenados a la misma pena que el primero; Francisco José Ramada fue condenado a 14 años de prisión y Sagrario Yoldi a 8 años de prisión.