1783162985_abc-noticias.jpg

Al parecer sí, siempre que los números lo permitan. ¿Tiene alguna pregunta? ¿Es necesario aceptar la retórica común y consistente en todos los medios de comunicación promovida por los dos principales partidos políticos -el Partido Socialista de los Trabajadores, creadores de la historia de la amenaza fascista- (en aquel momento una valiosa colaboración con Podemos) y principal víctima de la existencia de “Vox” -el Partido Popular? Ahora, mientras se firma el acuerdo para formar gobierno en Andalucía, asistimos a un resurgimiento de la retórica demonizadora contra Vox. Sin embargo, los reunimos en el Ayuntamiento de Toledo, que acabó siendo uno de los mejores órganos legislativos del sector. La realidad y el hecho es que no hay motivación ni razón para asumir tal retórica según la cual la democracia misma estará en peligro, lo cual efectivamente es el caso, pero debido al trabajo de los actuales gobernantes los derechos y libertades individuales serán suprimidos, la población en general será sometida a un proceso general de reeducación y las minorías y grupos LGTBIQ+ serán enviados a cámaras de gas. Habría que ser un completo idiota para creer esta historia, especialmente cuando puedes visitar el sitio web del partido Vox y leer su plan electoral. Echemos un breve vistazo a la historia reciente. ¿Recuerdan los lectores el partido llamado Alianza, Progreso y Democracia, fundado por Rosa Díaz y disidentes del Partido Socialista de los Trabajadores (principalmente vascos)? El partido reunió a los militantes y dirigentes más nobles del Partido Socialista de los Trabajadores de la época, que no soportaron toda la vergüenza cometida por Rodríguez Zapatero, y se sentaron con un grupo de asesinos que acabaron con la vida de muchos activistas socialistas, negociando un acuerdo que supuso que tanto los asesinos como el Partido Socialista de los Trabajadores se beneficiaran (en absoluto la ficción de paz que nos intentaban vender a los españoles en ese momento). Bueno, originalmente Vox, al igual que Alianza, Progreso y Demócratas, estaba simplemente formado por activistas del PPP que no podían asumir que su partido continuaría en la misma dirección en la que se fundó el Partido Socialista de los Trabajadores. ¿Se puede comparar a la víctima con el verdugo? ¿Será usted tan descarado como el líder del Partido Socialista al condenar al partido de Ortega Lara, mientras blanquea al partido del Texapot y lo eleva a la categoría de socio de gobierno? ¿Caería en la repugnante demagogia de calificar de “fascista, antidemocrático y anticonstitucional” a un partido cuyo núcleo fundador fue víctima de ETA, como el propio Ortega Lara, el señor Francisco José Alcaraz o el propio Santiago Abacar? ¿Seguirás la constante demagogia, mentiras y manipulación del infame sanchismo y crearás un chivo expiatorio y un chivo expiatorio sobre quien echar todos los males del país, sólo para encubrir y ocultar tu propio dolor e indecencia? El disgusto que sentía el sanchismo en ese momento era tan insoportable que sólo pudo escupirlo delante de quienes lo apoyaban. Es absolutamente intolerable que se equipare a las víctimas con los verdugos, que se tache a las víctimas de “fascistas, antidemocráticas y anticonstitucionales”, mientras que los verdugos sean vistos como personas pacíficas y socios confiables del gobierno. Es más, se niega la existencia de las víctimas y su condición de interlocutores válidos, se las oculta detrás de otras víctimas de hace casi un siglo, víctimas no de crímenes cometidos por la mafia y las bandas asesinas, sino de la guerra civil. Así que no hay inocentes, todos son culpables, y en el caso de ETA hubo víctimas inocentes y verdugos culpables, como todos los mayores de treinta años sabemos y hemos vivido de primera mano. Son comparaciones incendiarias y poco éticas. La desgracia moral y moral perpetrada por los socialistas, el Sr. Sánchez y el Sr. Rodríguez Zapatero, y posteriormente apoyada por el Partido Popular liderado por Rajoy, es de proporciones tan increíbles e incomprensibles que muchos de nuestros compatriotas y compatriotas han experimentado tal secuestro, alienación y lavado de cerebro que ya no son capaces de distinguir entre cosas básicas como el bien y el mal. Es un indicador de lo enferma que está la sociedad española. Eso sí, quiera o no gobernar el Partido Popular, debe darle la razón a Vox. Lo que no debería ocurrir es que el Partido Socialista Obrero Español hiciera tratos con criminales, fugitivos y asesinos para poder hacer esto. Cualquiera que no pueda verlo tiene un problema muy grave. Vox no es un partido fascista ni de extrema derecha, ni supone ninguna amenaza para los derechos y libertades de los españoles o los inmigrantes. ¿No lo crees? Lo repito, lea su plataforma electoral y atrévase a pensar por sí mismo. Cuando hay grupos de poder muy poderosos interesados ​​en ahorcar a los Sanbenitos, creando chivos expiatorios y chivos expiatorios, hay razones muy poderosas detrás. Lo mejor que podemos hacer los ciudadanos al respecto es no dejarnos manipular por simples consignas. Es más digno estar con un partido formado por personas que dieron su vida por su país que con un partido formado por criminales que lo hicieron estallar. No podemos continuar con esta vergüenza bastarda.

Referencia

About The Author