El miércoles por la tarde, unos centenares de personas se manifestaron frente al ayuntamiento vacío preguntando dónde debían ir los solicitantes de asilo. Se lanzaron muchos fuegos artificiales y se arrojaron huevos. Al comienzo de la tarde también se encontraba cerca un tanque de purines. Había un cartel del alcalde Mark Verheijen con el texto: “¡¡¡Si no nos cuidas, nosotros también te cuidaremos a ti!!!!”
orden de emergencia
La unidad móvil se acercó a los manifestantes durante la noche y les informó que el alcalde había declarado el estado de emergencia y que debían retirarse. La policía antidisturbios amenazó con utilizar perros policía y los golpeó con porras.
Posteriormente, los manifestantes huyeron a los distritos circundantes. Los grupos fueron desplazados en varios lugares. Un grupo se reunió en una rotonda cercana, donde también había espectadores. También allí la policía antidisturbios pidió a los manifestantes que se marcharan. Los agentes entraron en la rotonda con perros y la gente se marchó rápidamente.
La policía también intervino el lunes y martes porque las protestas se volvieron cada vez más violentas. Los agentes y el edificio fueron arrojados con fuegos artificiales, piedras y huevos.
El miércoles por la tarde, tras las objeciones de los vecinos, se celebró una audiencia urgente ante el tribunal sobre la llegada de los solicitantes de asilo. Estaba previsto que los solicitantes de asilo fueran alojados este miércoles en el ayuntamiento. Pero durante la audiencia quedó claro que no llegarían hasta mayo. El juez aprobó la admisión temporal de los 110 solicitantes de asilo.