1506317188-U85673637528wKC-1024x512@diario_abc.jpg

El tratamiento de aguas residuales es un sistema recurrente desde hace tiempo, utilizado para el seguimiento y seguimiento de enfermedades, como la Covid-19 hace unos años, y ahora también para tratar la polio y la gripe, que se han incluido reciente. A partir de ahora también será posible detectar la presencia de estupefacientes ilegales y realizar una radiografía más completa de la situación, lo que ayudará a encontrar vías para aumentar la protección de la salud de los madrileños. La iniciativa, desarrollada en el marco de un plan regional antidrogas, complementa los esfuerzos de los gobiernos locales para “promover la atención sanitaria, especialmente para la población joven”.

Esto también proporcionará información complementaria a los métodos de vigilancia epidemiológica comúnmente utilizados y ayudará a proporcionar un examen radiológico científico más completo de los esfuerzos para combatir el consumo de drogas. Según el Departamento de Salud, las principales sustancias que se buscarán son cannabis, cocaína, éxtasis, anfetaminas o metanfetamina.

“Lo que hacemos es controlar epidemiológicamente la presencia de materias extrañas en las aguas residuales, pero en este caso detectamos sustancias psicoactivas ilegales”, lo que permitirá a los expertos “ver su presencia, cuantificarlas, localizarlas, ver su distribución” para tomar decisiones al respecto, afirmó Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, durante una visita al laboratorio de aguas puras del Canal de Isabel II, entidad colaboradora del proyecto. Mayadahonda, donde estuvo acompañada por el presidente ejecutivo del canal, Mariano González.

Inicialmente se recogerán muestras de 32 pozos ubicados en 17 plantas depuradoras de aguas residuales (EDAR) y otros espacios de alcantarillado de la Comunidad Autónoma de Madrid, que cubrirán aproximadamente al 64% de los habitantes de la región. Sin embargo, estas ubicaciones no siempre tienen que ser las mismas y pueden cambiarse o ampliarse según las necesidades y las consecuencias, por ejemplo, para limitar las fuentes de contaminación inusualmente alta. Las áreas elegidas para recolectar botellas que contienen muestras de aguas residuales no siguen asignaciones comunitarias, regionales o municipales. “Los seleccionamos en función de la distribución de la red de aguas residuales, con el objetivo de conseguir la muestra más representativa posible de la población”, explica a ABC Antonio Rasta, responsable de la Zona de Desarrollo de la Innovación del Canal Isabel II.

La Comunidad de Madrid realizará control epidemiológico de sustancias estupefacientes en depuradoras y redes de alcantarillado

“Estas mediciones no pretenden ser insultantes”, subrayó el ministro de Sanidad, añadiendo que el objetivo final del proyecto es “ayudar”, añadiendo que las muestras se recogerán dos veces por semana, una entre semana y otra los fines de semana. Tomando como ejemplo los estupefacientes, se recoge una botella cada hora durante 24 horas para cubrir muestras de diferentes tipos de personas, y las muestras son más significativas y representativas. Matute informó que el proyecto piloto confirmó que el consumo es mayor los fines de semana, siendo las sustancias más consumidas la cocaína, el cannabis y el éxtasis, por orden.

La cocaína y la marihuana son las más consumidas

La cocaína, la marihuana y el éxtasis son, por orden, las tres sustancias estupefacientes más consumidas, según los resultados de un proyecto piloto que analiza las aguas residuales para encontrar información sobre represión comunitaria.

No 17

Se recolectaron muestras de 17 plantas de tratamiento y otros espacios de alcantarillado en el área para limitar las fuentes con niveles particularmente altos de contaminación. Estas ubicaciones pueden cambiar o ampliarse según las necesidades y los resultados.

plan antidrogas

El plan regional antidrogas es una de las prioridades de la Legislatura de Isabel Díaz Ayuso. El plan incluye decenas de medidas e inversiones de más de 200 millones de euros destinadas a combatir el consumo de drogas en la región.

64%

Las muestras recogidas en el Canal Isabel II cubren al 64% de la población de Madrid. Sin embargo, las zonas elegidas no siguieron la distribución de barrios, distritos o municipios sino que fueron elegidas estratégicamente para obtener la muestra más representativa.

Una vez llegan al laboratorio de Majadahonda se realiza un primer análisis conjunto para comprobar que no hay fugas inusuales y valorar si ha llovido porque ha cambiado la concentración. Una vez realizado el primer estudio, las muestras se distribuyen a otros laboratorios externos y, con la ayuda de tecnología de punta, serán analizadas en consecuencia. Una vez que llega la información, se compara con un análisis común para estimar la concentración detectada y los datos de ese análisis luego se comparten con el Ministerio de Salud.

Imagen secundaria 1 - Ministra de Salud Fátima Matute visita Laboratorio de Purificación de Agua del Canal de Mayadahonda
Segunda Foto 2 - Ministra de Salud, Fátima Matute, visita Laboratorio de Purificación de Agua del Canal de Mayadahonda
Análisis de aguas residuales
La ministra de Sanidad Fátima Matute visita el Laboratorio de Depuración de Agua del Canal de Majadahonda
isabelle permuy

El consultor también destacó que el proyecto ayudará a comprender el consumo y completar el trabajo que se realiza en los hospitales, donde el año pasado se descubrieron hasta 20 nuevos estupefacientes ilegales. “Lo aterrador de todo esto es que no sólo existen medicamentos clásicos, sino que se están empezando a producir medicamentos de diseño, y no estamos preparados para eso porque no los entendemos”, dijo, añadiendo que de las 700.000 hospitalizaciones en las que se detectó el consumo de drogas, el consumo de drogas fue la causa de la enfermedad.

“Tolerancia cero”

Matute destacó la “tolerancia cero” de la administración distrital hacia las drogas, destacando que “nadie es débil” o “benigno”, antes de atacar el uso del cannabis con fines médicos, ya que podría convertirse en una “puerta de entrada” al consumo de sustancias ilegales.

Se trata de una medida más del plan regional antidrogas impulsado por la Comunidad de Madrid, que cuenta con una inversión de 200 millones de euros. Apoya otras iniciativas como las actuaciones del Centro Regional de Educación, la compra de equipos de cromatografía avanzada para el análisis de nuevas sustancias en el Instituto de Medicina Legal y Medicina Legal, o la dotación de líneas telefónicas dedicadas de atención a personas con problemas de adicciones, familiares y profesionales las 24 horas del día, los 365 días del año.

Según datos de los registros de llamadas antidrogas del 012, la mayoría de llamadas proceden de los propios consumidores, aunque también utilizan este recurso público madres preocupadas por sus hijos, hermanos y parejas. El 34% de las consultas se referían a personas menores de 30 años, y las sustancias más consultadas fueron la cocaína y el cannabis.

Este tipo de análisis ya se ha utilizado durante la pandemia para predecir qué pasará con el virus dondequiera que se presente.

El análisis de aguas residuales no sólo se utiliza para detectar concentraciones de drogas en un determinado punto de la zona, sino que, como ha quedado de manifiesto durante la pandemia, es un sistema con amplia experiencia con fines epidemiológicos. El Proyecto Vigía permitió predecir la incidencia del virus en cualquier lugar, una iniciativa reconocida por Naciones Unidas y exportada a otros países.

Ahora, el sistema se está ampliando para incluir la vigilancia de enfermedades como la polio y la influenza. Además, la versión 4.0 incluye la detección de productos farmacéuticos, químicos sintéticos o microplásticos, así como contaminantes emergentes ya cubiertos por la nueva normativa europea de depuración.

Referencia

About The Author