Transcurría el minuto 72 y la afición barcelonista celebraba emocionada el campeonato: “¡Campeón, campeón!”. Este fue el grito de relajación tras recordar a Vinicius, Arbeloa y Florentino Pérez, pero sobre todo a Hansi Flick. El técnico es el único que ha recibido un trato especial por parte de la afición, un trato que ni siquiera recibió Lamine Yamal, que se lesionó el domingo en el Camp Nou. Frick es un propietario clásico. Intervino tácticamente y participó activamente en la gestión de la alineación pocas horas después de la muerte de su padre, lo que es una especie de caramelo para quienes necesitan ser famosos.
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