PATE2FXZGNBI7P2RI667BITQRM.jpg

El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, renunció temporalmente luego de que Estados Unidos lo acusara de vínculos con el narcotráfico, pero eso no ha detenido la presión sobre él. El Partido Acción Nacional reanudó su ofensiva política el lunes, pidiendo un juicio político y la destitución de los poderes estatales. La oposición presentó una denuncia ante la Corte Penal Internacional de La Haya, elevando el conflicto a nivel internacional.

La dirección nacional del Partido Acción Nacional, encabezada por Jorge Romero, ha realizado un recurso ante la Secretaría General de la Cámara de Diputados. Acompañado de representantes y senadores del PAN que portaban una pancarta que decía “Soberanía, sí; gobierno narcotraficante, no, presidente, entregue a Rocha”, prometió que su partido agotaría “todos los recursos legales” para evitar que la administración de Donald Trump permita que los casos de gobernadores vinculados al narcotráfico queden impunes.

“No nos cansaremos. Las denuncias de que Morena es un partido vinculado al crimen organizado no quedarán obsoletas”, afirmó Romero. El líder del Partido Acción Nacional niega que las investigaciones en Estados Unidos constituyan una violación a la soberanía de México, comenta que detrás se escudan la presidenta Claudia Scheinbaum y el oficialismo Morena. Para el líder del NAP, el problema no es Washington sino “confirmar los vínculos entre los gobernantes y el crimen organizado”.

El anuncio se produjo después de días de presión política y mediática sobre Rocha Moya, cuyo caso ha tensado aún más las relaciones entre el partido gobernante y la oposición y los vínculos bilaterales entre México y Estados Unidos. Investigación estadounidense surge del caso judicial contra Los Chapitos, hijo de Joaquín enano Guzmán, líder y fundador del cártel de Sinaloa que actualmente cumple cadena perpetua en una prisión de Colorado, ha escudriñado la red política y de seguridad establecida en Sinaloa durante el sexenio de Morensta.

El coordinador representante del Partido Acción Nacional, Elías Lixa, dijo que la solicitud de juicio político tenía como objetivo impedir que el gobernador eventualmente regresara a su cargo. “Exigimos la destitución total de Rubén Rocha Moya, quien no puede reincorporarse al gobierno con base en ningún tipo de documentación”, afirmó. El legislador también atribuyó “enormes giros y vueltas” a las autoridades mexicanas, que según él no aceleraron las investigaciones.

La ofensiva del Partido Acción Nacional intenta escalar al nivel internacional. Romero anunció que los representantes del partido acudirán a la Corte Penal Internacional para condenar crímenes de lesa humanidad relacionados con la violencia del narcotráfico y la actuación de las autoridades mexicanas. El coordinador senatorial del PAN, Ricardo Anaya, adoptó un tono más duro. “Dijeron que no había pruebas de que Rubén Rocha Moya estuviera involucrado en el crimen organizado y que eso era una aberración”, afirmó. Anaya dijo que hubo acuerdos entre arregladores políticos y grupos criminales antes y después de las elecciones que se traducirían en posiciones de protección en áreas estratégicas para empresas policiales y gobiernos estatales.

La declaración de acción nacional aumenta la presión sobre Scheinbaum y Morena, quienes hasta ahora han defendido implícitamente a Rochamoya y condenado las campañas de intervención extranjera. El oficialismo argumentó que México no tenía pruebas judiciales concluyentes contra el gobernador licenciado y acusó a la oposición de intentar sacar ventaja política de la investigación estadounidense.

Por ahora, el camino hacia el juicio político y la pérdida de poder es incierto en el Congreso de México, dominado por Morena y sus socios políticos, el Partido Laborista Mexicano y el Partido Verde Ecologista. Pero con las elecciones intermedias de 2027 a la vuelta de la esquina, la tormenta que rodea a Rocha Moya podría convertirse en una fuente de desgaste para el gobierno.

Referencia

About The Author