Vicente Iborra (Moncada, 16-1988) es jugador granota desde que vistió por primera vez la camiseta del Levante cuando era un niño. Todo lo vivió en la primera fase como futbolista del City. Demasiado joven para usar una pulsera y convertirse en el estándar … Proveniente de una época que tarda un tiempo en olvidar, Luis García Plaza fue el hombre que lo guió hasta la élite. Posteriormente, el Sevilla Fútbol Club sufrió una reconstrucción, dirigida por el presidente Delnido Benavente, diseñada por Monchi y ejecutada por Unai Emery. Nervión será recordado como un equipo que ganó tres títulos consecutivos de la Europa League. El centrocampista es una parte importante del vestuario y también destaca sobre el césped, habiendo disputado 173 partidos y marcado 30 goles. Luego hubo títulos con Villarreal y Olympiacos antes de colgar las botas con el Levante en el corazón. Ahora ayuda como segundo entrenador. Donde lo pusieron. No ha perdido su humildad e intimidad. Ni el Severianismo al que aspiraba. Parece que vives a 100 metros del Sánchez Pizjuán.
-¡Qué partido el de Vicente Iborra! Levante vs Sevilla. A su equipo le faltaban cuatro puntos para salvarse y ya no había peligro.
-Sí, eso es todo. De hecho, ésta no es una situación fácil. Pero creo que sabíamos, sabíamos que podíamos estar ahí. Lo tenemos claro. Iremos partido a partido. Creo que estamos haciendo lo que tenemos que hacer, que es ser fuertes en casa. Ahora tenemos otro partido el jueves en casa con nuestro personal. De hecho, también existen muchos riesgos cuando se enfrenta a oponentes fuertes y buenos jugadores. Estamos listos y somos capaces de hacer avanzar el juego.
– Hace menos de un año, el verano pasado, colgó las botas y la cosa avanzó muy rápido. El ébola sigue luchando en primera línea. ¿Cómo fue tu experiencia?
-Además, es intenso. Bueno, la verdad es que aprendí mucho. Aprende de un lado y aprende del otro lado. Aprendiendo mucho, capacitándome y ayudando en todo lo que pueda. Lo más importante, como decía, en la fase de aprendizaje y evaluación. Valorar si esto es lo que realmente quiero y si realmente me llena. Porque también tiene sus propios sacrificios. Y hay que valorarlo también. Pero bueno, ahora estamos totalmente en esto. La verdad es que se aprendió mucho.
-Además, ya tiene que estar en primera línea y convertirse en la cara visible del beneplácito de Luis Castro.
-Sabes que todo es genial cuando ganas, ¿verdad? Pero esto no se detiene, es una responsabilidad. Finalmente, trato de comunicar lo que quieren nuestros entrenadores, propietarios y líderes visibles. Intento comunicar de alguna manera lo que espera del equipo y lo que espera de cada jugador. Y luego está la particularidad de cómo cada persona vive de manera diferente. Como te dije, fue bastante intenso. Pero es bueno, la gente nos ayudó en casa y con la ayuda de nuestra gente salimos adelante. Creo que el equipo hizo un partido muy completo y la verdad es que estaban contentos con ello.
Vicente Iborra, en el banquillo del Levante ante el Getafe.
(Efe)
– El cambio de Luis Castro no le hizo ningún daño al equipo. Está subiendo y parece haber una esperanza real de rescate.
-Sí, sí. Creo que lo que estás viendo es un equipo que es capaz de competir con cualquiera. La puntuación media entre ellos es interesante. Creo que este equipo tiene motivos para luchar y llegar más alto. Bueno, está demostrado no sólo por la sensación sino también por los números.
-Te has enfrentado muchas veces al Sevilla desde que te fuiste, pero ahora juegas contra el Sevilla en casa. El Sevilla también se jugó la vida. Debe ser complicado afrontar esta situación, ¿verdad?
-Sí, este tipo de competiciones siempre son difíciles. Especialmente a nivel emocional, es más importante ver qué está pasando con ambos equipos. Personalmente, espero que esto sea mejor para ambos. Mi única esperanza es que al final de la temporada hayamos logrado nuestros dos objetivos. Lo más importante es que podemos cambiar el panorama deportivo allí y aquí. Que vengan tiempos mejores.
-Supongo que crees que lo mejor sería que se salvaran Levante y Sevilla una vez pasado todo esto, ¿no?
-Sí, sí, sin duda. Que todos seamos salvos y que vengan tiempos mejores. Porque al final tenemos aficiones muy leales. Esos pasatiempos que son dolorosos, creo que merecen que se les dé alegría. Porque al fin y al cabo son solidarios, fieles año tras año y merecen ser felices, en los últimos años, sobre todo en Sevilla… Aquí, porque el año pasado pasamos de ascenso, la cosa iba bien, pero en Sevilla no iba bien. Mi única esperanza es que esa sensación de volver a ser el Sevilla como todos la conocemos llegue pronto.
“Lo dije el día que me despedí. No nací sevillano, pero moriré sevillano y unos años después todavía lo pienso. Para mí el Sevilla y el Sevilla son muy especiales y doy gracias a Dios por permitirme sentirme así y poder defender esa camiseta y ese escudo”.
Vicente Iborra
El segundo entrenador del Levante
-Como actual entrenador tengo que preguntarte por el técnico del Sevilla, Luis García Plaza, al que conoces muy bien.
-Louis y yo tenemos una relación muy especial. Lewis y su cuerpo técnico están entre los 10 primeros. Finalmente, no es casualidad que hayas mantenido una relación y hayas estado en contacto a lo largo de los años. Bueno, por la calidad de gente que tienen y luego, como entrenador, sí creo que ha ido mejorando, ha ido mejorando porque llevamos varios años juntos y obviamente lleva mucho tiempo en la élite. Fue a Mallorca y tuvo un buen desempeño; se fue al Alavés y tuvo un buen desempeño; Bueno, ahora le llega la oportunidad al Sevilla en unas circunstancias difíciles, pero creo que está capacitado, ha evolucionado, ha mejorado y puede sacar adelante el barco. Espero que así sea y que se quede mucho tiempo en el Sevilla porque significa que le irá bien.
-¿Qué opinas de sevillanos como Iván Romero o Carlos Álvarez?
-Pues yo los veo claro. Los veo trabajando día tras día y la verdad es genial verlos, es genial intentar ayudarlos, es genial ver cómo escuchan y lo más importante ver sus ganas y ambiciones. Creo que son jugadores que nos dan mucho, son muy importantes para nosotros y si lo piensan, si quieren y si podemos ayudarlos a lograrlo, pueden tener un futuro mejor.
-Acá un chico que sale, Carlos Espy, llama mucho la atención en todo el país, en toda la liga.
-A pesar de su juventud, es un chico muy maduro, lo único que quiere es trabajo, ayuda y progreso y, como os digo, sobre todo, escucha con humildad, pregunta y quiere ser mejor cada día. Obviamente se le ha dado confianza y ha respondido porque, primero, se ha ganado esos minutos y luego otra vez se le ha dado confianza y a base del trabajo, a base de los números, se lo está ganando. Es un jugador con un potencial enorme y creo que ese potencial se puede explotar aún más. A su edad, un delantero de su calibre, bueno, espero que como dije, Iván y Carlos podamos ayudarlo a seguir desarrollándose y seguir dándonos muchas alegrías.
-Tengo que preguntarte por tus recuerdos del Sevilla, Vicente, por esos tres títulos europeos, los derbis, el cariño de la gente, tus compañeros… Siempre te preguntan, pero es algo que siempre llevarás en tu mochila importante.
-Lo dije el día que me despedí. No nací sevillano, pero moriré sevillano, y años después sigo pensando en ello. Para mí el Sevilla y el Sevilla son muy especiales y doy gracias a Dios por permitirme sentirme así y poder defender esa camiseta y ese escudo y para mí cuando miro hacia atrás en mi carrera me siento muy agradecido por una de las cosas, es porque pasé por el Sevilla y pasé por lo que pasé por los amigos que hice. No sólo eso, sino que lo que sentí en el campo, especialmente en el Estadio Pizjuán, porque fue indescriptible, fue un verdadero privilegio.
Iborra celebra su gol como sevillista luciendo el brazalete de capitán.
(AFP)
-A pesar de que el club volvió a ganar el título europeo en Budapest en 2023, ¿qué cree que está pasando o ha pasado en el club en los últimos tres o cuatro años? ¿Alguna vez has pensado en ello?
-Sí, sí, obviamente. Al fin y al cabo sigo al Sevilla todos los días. Sigo cada partido y todo lo que pasa. Lo que se vivió allí no fue un plato sabroso. Al final, espero que vuelva la estabilidad, vuelvan los resultados, vuelva la Liga, que creo que fue la clave de todo lo que pasamos en esa época, y que el Sevilla vuelva a ser Sevilla, llegue a lo más alto, vuelva a Europa y experimente Europa y el gran ambiente que tenía el Sevilla cuando jugaba en Europa. Creo que todos, especialmente los sevillanos, esperamos que así sea y, por mi parte, espero que no tarde mucho.
-En el futuro, dentro de unos años, cuando decidas si quieres ser entrenador, director deportivo u otra cosa, ¿te gustaría volver de alguna manera u ofrecer más en el Sevilla Fútbol Club?
– Bueno, Sevilla, como te dije antes, es algo muy especial para mí y sigo en contacto con todos los de allí. Realmente, en este momento, el hecho es que estoy muy emocionado de ayudar a que este club crezca y creo que tenemos un club aquí que tiene mucho potencial. Fantaseamos con poder construir un proyecto bonito, un proyecto basado en la cantera, un proyecto basado en la gente de aquí, y hacerlo crecer. Creo que es posible y ahora estoy centrado en el Levante, pero evidentemente el Sevilla es el Sevilla y para mí eso significa que todo es especial. Bueno, quién sabe, quién sabe, pero hoy creo que el único dato es que el Levante lo está haciendo lo mejor posible.