Michael van Gerwen se abrió camino a través de tropiezos hasta llegar a la segunda ronda del Campeonato Mundial de Dardos. El debutante Mitsuhiko Tatsunami, que claramente tenía al público de su lado, fue eliminado por 3-1. Pero el lenguaje corporal del holandés lo dejaba claro: era muy, muy difícil. O como dijo más tarde el propio Van Gerwen: “Oi, oi, oi”.
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