La Fiscalía Anticorrupción pide 173 años de prisión para el expresidente del BBVA Francisco González (82) por presuntamente contratar a José Manuel Villarejo entre 2004 y 2016 para espiar a empresarios, políticos y periodistas rivales.
El Ministerio Público ha propuesto … Solicitó que González fuera encarcelado luego de que la División Penal del Tribunal Estatal confirmara que González debía sentarse en el estrado. La dura sentencia fue en respuesta a una solicitud de pena de cinco años por el delito de soborno continuado y de cuatro años por cada uno de los 42 presuntos delitos de descubrimiento y divulgación de secretos privados y su difusión a terceros. De hecho, su plazo de cumplimiento fue tres veces la pena máxima, por lo que no podría haber superado los 15 años.
El artículo 9 del auto de procesamiento del caso Villarejo apunta también a BBVA como entidad jurídica responsable, exigiendo que la entidad sea multada con 5.000 euros diarios durante cinco años por el delito de cohecho continuado y 5.000 euros diarios durante dos años por 48 delitos de descubrimiento y revelación de secretos privados y su difusión a terceros. Un total de 181,1 millones de euros.
corocano como enlace
En noviembre de 2019, durante una macro investigación sobre el comisario jubilado, la unidad anticorrupción preguntó a Manuel García-Castellón, entonces profesor de la Audiencia Nacional, citando a Francisco González, a quien se acusaba de contratar a Villarejo a través de su empresa privada Cenyt, donde trabajó durante su etapa en el cuerpo policial. Mientras era investigado, presuntamente espió al expresidente Sacyr Luis del Rivero y a otros miembros de la dirección de la empresa porque sospechaba que querían hacerse con el control de la entidad bancaria por sus buenas relaciones con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Además de la declaración de González en su calidad de investigador, también fue interrogado Julio Corrochano, jefe de seguridad del banco y figura clave vinculada a Villarejo, durante la investigación sobre pagos a empresas privadas policiales estimados en hasta 10 millones de euros. También ejerció como policía, ejerciendo como Comisario General de la Policía Judicial y Director Superior de la Policía de Madrid. Según la unidad anticorrupción, las órdenes fueron emitidas a través del comisario retirado Francisco González (FG), a quien reporta, aunque negó haberlas emitido.