El futbolista Rafael Mir se sentó este jueves en el banquillo de los acusados para la cuarta parte de su juicio en un juzgado valenciano, donde se alegaba que El 31 de agosto de 2024, agredió sexualmente a una joven provocándole lesiones.
El denunciante, que entonces tenía 21 años, describió lo sucedido durante el primer juicio. Primero empezó contando cómo fueron los primeros en la zona VIP de la discoteca Mya de Valencia. En ese momento, según su habitual declaración, no sabían quién era Mir. Según el diario, allí “se besaron un poco” antes de dirigirse a casa del jugador. Desmarcar. “Cuando el club cierre, queremos seguir haciendo fiestas. Eran las 7 y Rafa Mir me dijo si queríamos ir a su casa y tenía piscina. “Todos éramos sus amigos y los míos y los míos”.
Ella y su amiga tomaron un taxi hasta la casa del futbolista. “Me parece muy extraño que esté tonteando con estas dos personas“Fue incómodo”, dijo la joven en el comunicado.
Según reveló el diario, el denunciante explicó lo sucedido una vez llegó a casa: “Me agarró y quiso tirarme a la piscina y le dije que no lo hiciera”. Pero aun así me arrojó a la piscina. “
“Traté de salir del agua pero él no me dejó y me agarró la cara para que pudiera besarlo. Me abrazó y no podía moverme. Tocó todo mi cuerpo. Nalgas y luego, eventualmente, uno o dos dedos insertados en la vagina, no lo sé”, dijo.
Tras esto, la joven quiso marcharse pero volvió a la casa a buscar sus pertenencias, lo que no gustó al jugador, según la denunciante. “Me besó de nuevo y metió sus dedos dentro de mí. “Me tocó todo el cuerpo y me dejó sin aliento”.
El sector público atribuyó a Rafa Mir, entonces jugador del Valencia FC y ahora en el Elche FC, Uno es por agresión sexual y el otro por agresión. Además, solicitó una indemnización de 64.000 euros por sus lesiones y angustia emocional.
Uno de los compañeros de Mir, el también futbolista Pablo Jara, también está imputado en el caso, al que la fiscalía pide que sea condenado a tres años de prisión y al pago de una multa por presuntamente agredir sexualmente a otra joven, de 25 años. A pesar de su negativa, él la tocó tres veces en la piscina. También pidió una multa de 1.350 euros por uno de los delitos de agresión menor.