“El abandono es malo, entonces es mejor ser vanidoso”
Marcel van Roosmalen no duda en calificarse de algo vanidoso. En una escala del uno al diez, se califica a sí mismo con un siete. Según el columnista, eso no tiene nada de malo mientras no se ponga en práctica. “El abandono es malo, por eso es mejor ser vanidoso. Pero en proporciones normales”.
No es alguien a quien le guste pasar mucho tiempo frente al espejo. Marcel hace todo lo posible para ver su reflejo lo menos posible. “Me afeito intencionalmente en la ducha para no tener que mirarme”, dice.
El columnista no es del todo indiferente a las apariencias. Recientemente comenzó a usar aparatos ortopédicos invisibles para enderezar sus dientes. Esfuerzos que “no había hecho antes”, afirma. “Tengo un diente frontal móvil, lo que significa que su diente frontal se mueve constantemente”.