El pasado domingo 25 de mayo se produjeron dos incendios forestales en la zona del Rincón del Membrillo, en pleno Parque Nacional de Doñana, en la localidad de Almonte (Huelva). El primero fue liberado el mismo día y el segundo se encontraba estable a las 22:15 horas. El martes pasado ya estaba bajo control.
Por el momento, aún no está claro el tamaño concreto de la zona quemada, pero según análisis preliminares de la estación biológica, se estima que la superficie quemada es de unas 500 hectáreas, y algunas islas de vegetación no se han visto afectadas. El aumento de los vientos dificulta el movimiento en zonas pantanosas porque los humedales son difíciles de estabilizar, lo que hace que los incendios sean más difíciles de controlar. De entrada, el presidente en funciones de Sanidad y el ministro de Emergencias, Antonio Sanz, apuntó a sus “posibles intenciones”.
El fin de semana pasado se destacó una peregrinación al pueblo de El Rocío. Por la zona del incendio pasaron varias cofradías de la provincia de Cádiz, y aunque la última cofradía había completado su paso por Doñana la mañana anterior, entre el paso de los peregrinos y el primer incendio habían transcurrido más de 24 horas.
En una entrevista con Canal Sur, Sanz ha señalado que “la visita de la Hermandad se realizó hace dos días, y la limpieza siempre ha sido certificada. La zona está más limpia y ordenada que cuando llegó la Hermandad”. Sin embargo, Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana, dijo a este diario que “la zona posterior al paso de peregrinación siempre está más sucia, y con mayor flujo de gente es más fácil entrar a lugares que habitualmente están desocupados”. Además, aseguró que “el lugar donde se produjo el incendio fue el lugar donde se pasó la noche”.
Falta de acciones y recursos preventivos
A la espera de que una investigación esclarezca la causa, el coordinador de WWF Doñana, Juanjo Carmona, cree que una de las claves está en el plan INFOCA, que considera esta época del año moderadamente peligrosa. Sin embargo, sostuvo que “mayo es temporada de incendios” por lo que debería situarse en un nivel de “peligrosidad alta”, pero no lo hizo porque “significaría más dinero”.
“Llevan años quemando Doñana”, afirmó Juan Romero, representante en el Comité de Participación de Doñana del Grupo de Acción Ecologista. Ante los numerosos incendios ocurridos en Dognana en los últimos años, Romero ha apuntado que “hay que hacer los deberes para que los que lo consigan por negligencia, imprudencia o intencionalidad y los que quieran quemar Dognana no lo pasen mal”.
Por otro lado, dijo que hace tres años, en la zona quemada, había “miles de pinos secos”, algunos de los cuales fueron “cortados y otros cayeron”, lo que generó “leña seca amontonada en las montañas”, en lo que enfatizó que “está prohibida la tala en grandes cantidades y el desperdicio de biomasa”. Asimismo, aseguró que “prevenir incendios es más barato que solucionar desastres por incendios”.
El problema se vio agravado por las protestas de los bomberos forestales hace unas semanas, cuando el sindicato mayoritario CGT del INFOCA exigió que el gobierno andaluz cumpliera compromisos como la estabilidad de los equipos. Romero ha pedido a Sanz que “haga caso a los bomberos forestales” y les proporcione mejores medios porque los vehículos pueden quedar atrapados fácilmente en el difícil terreno de Doñana.
“Patada hacia adelante”
En 2017 se produjo un incendio en el Parque Natural de Doñana que quemó una superficie de 10.000 hectáreas, concluyó el Comité Científico evaluando los daños y haciendo recomendaciones para su restauración. A la espera de que se desarrollara el incendio, Sanz aseguró que “finalmente algunas zonas de la zona afectada no se quemaron” y que hubo “islas de vegetación” que no sufrieron daños.
Ante estas declaraciones, Romero dijo que eran un “empujón” de los asesores y aseguró que se debe “esperar al comité científico”. Por otro lado, señaló, “no se trata de restaurar los árboles porque esencialmente fueron quemados, sino que tenemos que restaurar el ecosistema, restaurar el ecosistema original y brindar asesoramiento científico, participación pública y transparencia”.
Inicialmente se informó que el incendio se produjo en la localidad de Almonte, en la zona de Las Maris Miras en un extremo del Parque de Doñana. Carmona ha afirmado que “desde el punto de vista técnico actuó dentro de las normas” al nombrar el pueblo con el nombre del incendio, pero que “desde el punto de vista político su actuación fue nefasta, ridícula e infantil” y evitó nombrar el “Parque de Doñana”.
conflicto político
En lo que respecta al Congreso de Andalucía, tres partidos de izquierdas (Partido de los Trabajadores Sociales, Partido Movimiento Andaluz y Partido Popular Andaluz) han solicitado al Gobierno andaluz la asistencia al Congreso. La vicesecretaria general del PSOE-A, María Márquez, ha condenado el “apagón informativo” del Gobierno del Partido Popular y la necesidad de esclarecer “urgentemente” qué pasó, “qué pasó” y “cómo” se produjo el incendio en el corazón del enclave natural más importante de Andalucía.
Por otro lado, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, puso el foco en la falta de inversión en el programa Infoca, destacando la falta de equipamiento y personal, cifrando en 400 el número de plazas vacantes “sin cubrir”, así como “centenares de puestos temporales sin cubrir”.
“Los equipos tuvieron que unirse porque no podían intervenir”, explicó García. “La primera noche sólo tenían dos camiones de bomberos. Sus vehículos no eran aptos para atravesar la montaña y se quedaban atascados en la arena, y su equipo de protección personal estaba incompleto, lo que los obligó a pasar días agotadores que, según el sindicato, ponía en riesgo a los trabajadores. Y había gente esperando a ser llamada”.
También se ha cuestionado la inversión de la Comunidad Andaluza en las condiciones de trabajo y equipamiento del Servicio Andaluz de Extinción de Incendios Forestales (Plan Infoca). Además, Antonio Maíllo, candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, afirmó que lo ocurrido “es fruto de una negligencia y una falta de cuidado por parte de la Junta Directiva y da espacio a gente como Dognana para abordar el problema”.
El Gobierno andaluz no ha confirmado si estará presente en el Parlamento y dijo que las fuerzas utilizadas para controlar el incendio incluyen unos 30 equipos aéreos, más de 400 profesionales (130 de ellos bomberos forestales), 19 camiones de bomberos y cuatro tractores equipados con rastrillos.