El vehículo, que no tenía matrícula de Madrid, llevaba otra bombona de oxígeno. José Luis Martínez-Almeida inicialmente les dio una suspensión hasta 2027. Pero ahora el PPP propondrá una modificación de su propia Ordenanza de Transporte Sostenible, que será aprobada en el pleno … En marzo, todos estos vehículos (coches de gasolina anteriores a 2000 o diésel anteriores a 2006) pudieron circular por la capital sin restricciones, con una condición además de las afectadas: que la ciudad siga cumpliendo la directiva europea de calidad del aire, como ya ocurre desde 2022.
Al levantar el veto condicional a los vehículos sin rotular en Madrid, el diputado popular pretendía abordar la preocupación comunitaria por una moratoria de la prohibición, que en principio expirará a finales de 2027. La medida responde a que “el impacto porcentual es pequeño”, como atestiguó el ayuntamiento. De hecho, el pasado mes de febrero se matricularon en Madrid cada día 1.045.898 vehículos únicos, de los cuales “sólo 11.309 eran vehículos de categoría A (vehículos sin distintivo de la DGT) y estaban matriculados en la capital”, afirmó Cibeles.
De esta forma, cualquier vehículo sin etiqueta ambiental que esté matriculado en Madrid o pague el impuesto de circulación en la capital podrá seguir utilizándose y estacionándose en la zona SER de sus proximidades, siempre y cuando no se superen los límites de dióxido de nitrógeno que marca la directiva europea.
Sin embargo, si alguna de las 24 estaciones de la red de calidad del aire de Madrid incumpliera los límites de dióxido de nitrógeno, “el periodo transitorio de autorización previsto en la nueva normativa quedará anulado”, según la Dirección de Urbanismo, Medio Ambiente y Transportes que dirige Borja Carabante.
En cualquier caso, el Ayuntamiento de Madrid se considera capaz de cumplir esta condición. Gracias a las acciones implementadas en Madrid 360, la capital cumple por cuarto año consecutivo con la Directiva Europea de Calidad del Aire, una estrategia basada principalmente en el marco legal establecido por la Organización Mundial de la Salud, especialmente en lo que respecta al funcionamiento de sus tres zonas de bajas emisiones: Madrid ZBE, Plaza Elíptica y Distrito Centro.
Durante 2024 y 2025 también se registraron los mejores niveles de dióxido de nitrógeno de toda la serie histórica. El año pasado, ninguna estación de seguimiento registró concentraciones superiores a 32 microgramos por metro cúbico. En 2019, tras la entrada en vigor de la Estación Central de Madrid, dos estaciones superaron la norma, alcanzando 51 microgramos y 53 microgramos por metro cúbico respectivamente. Además, los niveles de dióxido de nitrógeno continuaron disminuyendo en enero y febrero de este año, alcanzando ambos meses niveles récord, según informes de los distritos municipales.