Algunos libros se dirigen a lectores muy concretos a los que les gusta descubrir anécdotas, curiosidades, coqueteos o situaciones complejas de la historia humana desde aspectos militares, artísticos, religiosos o nobiliarios. Es posible que estos libros no estén disponibles. … Serían mucho más difundidos si no fuera por la seguridad de algún premio o reconocimiento o un preámbulo firmado por un introductor de solvencia intelectual.
Esto es lo que nos preocupa hoy. Ganador del VI Premio Internacional Cuadernos del Laberinto de Historia, Biografía y Memorias, y preseleccionado al Premio de la Crítica de Castilla y León 2025, “El héroe perdido” es un ensayo en el sentido de que es también una miscelánea biográfica, en algunos casos sagrada, en otros mundana, más que mítica. “Intemperie” nos advierte sobre la heterogeneidad de las elecciones, sobre el poder de la derrota frente a la victoria y sobre la dignidad y la capacidad de los personajes reunidos en este libro para actuar frente a lo inesperado.
Con similar reconocimiento y estas premisas, la abulense Sonsoles Sánchez-Reyes trabajó en Cuadernos del Laberinto. El sello editorial que publica la obra titulada “Almas en viaje” combina su pasión literaria con su actividad universitaria, política e institucional para brindarnos un catálogo muy diverso, dividido en seis partes y enriquecido, como ya ocurría en la parte anterior que acabo de mencionar, por la aportación gráfica de la polifacética artista y docente valenciana Gabriela Torregrosa Benavente.
Treinta y tres fichas
La autora demuestra su erudición en los treinta y tres azulejos que componen este delicioso mosaico, elaborado en prosa clásica con cuidado y agilidad, sin sucumbir nunca a la técnica literaria y siempre alcanzando una cierta precisión en el lugar, la fecha y los datos. Así, al leer estos episodios, estas epopeyas a menudo nefastas, y en el estilo plasmado por Sansols, un criado, muchas veces presa de la melancolía, es transportado a una lejana época preadolescente en la que devoraba insaciablemente cualquier libro, revista o folleto impreso en español, y entre estas publicaciones que sirvieron de caldo de cultivo para futuros escritores y críticos estaba la edición española del Reader’s Digest Anthology. Mi olfato lector me traía el agradable aroma de los artículos y cuentos recogidos en aquellas revistas mensuales, por lo que disfrutaba de estos textos.
Revelando una variedad de textos que incluyen explosiones navales, tragedias ferroviarias, estructuras arquitectónicas, terremotos catastróficos, escritores sin mucha mano izquierda, meteóricas carreras militares (a menudo deslumbrantes en su ascenso y trágicos en sus resultados), damas aristocráticas que sirvieron de modelos e inspiración a destacados pintores, guerrilleros que calificaron como campeones de la Castilla moderna antes de ser ejecutados, romances reales que sobrevivieron a la muerte del monarca protagonista, El genio de la literatura española acabó su vida en una celda de un monasterio (algunos dirían a causa de un milagro), la genealogía de un personaje bíblico no concuerda con la versión que dan las grandes obras de la fe católica, la estatua destaca por sus dimensiones artísticas y su monumentalidad, los hermanos galos fueron cruciales en la historia del cine, o Madrid, que se convirtió en capital temporal de Armenia a finales del siglo XIV gracias a un rey león que nada tuvo que ver con el exitoso musical. Como fue el caso de la efímera Valladolid en España a principios del siglo XVII.
La obra está escrita por Jesús Carrasco e ilustrada por Gabriela Torregrosa Benavent
En estas páginas hay héroes marcados con cicatrices, gigantes de bronce o de carne y hueso, contra quienes el destino no fue muy amable. Charles Dickens, Miguel de Cervantes, Valle-Inclán, Gaudí, Monet, Van Gogh, el otro León (en este caso Tolstoi), el mayor Alejandro Dumas, el infantil Napoleón Bonaparte (que tuvo que aprender francés antes de soñar con estrategias de guerra inmortales) o el torturado Víctor Hugo pueden dar fe de ello.
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¿Qué han perdido los héroes?
Autor: Sonsoles Sánchez-Reyes
El libro viaja en el tiempo y en diversos temas según los cálculos del autor, que no se permite pausas ni treguas, como El Empecinado no dejó lugar a sus oponentes, y Lope de Vega no se permitió descansar en la composición ininterrumpida de poesía y teatro.
Termina el libro revelando los títulos de todas las imágenes que aparecen en el libro, culminando con un homenaje a Marcel Proust y quizás una declaración de intenciones. Y si el novelista francés buscaba el tiempo perdido, los actores de “Sonsoles Sánchez Reyes” deducen finalmente que la esperanza, esa que al final siempre se pierde, es la base más sólida del heroísmo.