Los líderes de las principales asociaciones europeas (ACEA, CLEPA, VDA) advirtieron en Madrid de que la ambición climática debe conciliarse con la competitividad para proteger los 13,6 millones de puestos de trabajo creados por la industria en todo el continente.
Durante la celebración del VI Foro ANFAC, … Bajo el lema “El momento de Europa”, la conferencia se ha convertido en una voz unánime en la industria del automóvil para que las regulaciones dejen de ignorar las realidades del mercado.
En un contexto decisivo para el futuro de la movilidad, los máximos representantes de la industria coincidieron en una premisa clara: son los consumidores, no las regulaciones de Bruselas, quienes deben liderar la transición hacia la descarbonización.
El presidente de ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles), Ola Källenius, marcó la pauta del día subrayando la urgencia de establecer unas “condiciones de juego equitativas” que permitan a las marcas europeas competir a nivel mundial. Kallenius dijo que la soberanía tecnológica implicaría inevitablemente llevar la fabricación de baterías a Europa y garantizar que las normas de sostenibilidad no se convirtieran en una carga para los competidores externos.
Paquete de medidas para combatir la burocracia y la competencia chinas
La necesidad de reforzar el llamado “apoyo al automóvil” es uno de los puntos centrales. Sigrid de Vries, directora general de ACEA, destacó que este conjunto de medidas legislativas de la Comisión Europea es crucial para proteger los 13,6 millones de puestos de trabajo que sustenta esta industria en Europa. “Sólo las industrias globalmente competitivas pueden realizar la escala de inversiones necesarias para descarbonizar”, dijo de Vries, vinculando directamente la viabilidad ambiental con la salud financiera de una empresa.
Sigrid de Vries, directora ejecutiva de ACEA.
(Anfak)
Los proveedores de componentes clave de maquinaria industrial también hicieron oír su voz. El secretario general de CLEPA, Benjamin Krieger, se centró en los costes energéticos y la asfixia administrativa. Y añadió: “Para contrarrestar la competencia desleal de otras regiones, debemos tomar medidas inteligentes y sencillas para reducir la burocracia y proteger nuestra capacidad industrial”.
Flexibilidad y neutralidad tecnológica: el modelo “Made in Europe”
La mesa de la Visión para Europa refleja el consenso de que los objetivos de emisiones deben ser más flexibles. Marco Stella (ANFIA) advirtió que Europa no puede ser “la única región del mundo con una regulación tan estricta” y que los mercados aún deben reaccionar al mismo ritmo. En esta línea, Maria Ianculescu (PFA) pidió protección estratégica contra la ofensiva comercial de China, insistiendo en que la decisión de Bruselas es ahora más importante que nunca para que los consumidores elijan productos “Made in Europe”.
Por último, el director general de VDA, Marcus Bolling, defendió una transición pragmática que no ignore las opciones actuales, como los híbridos enchufables y los combustibles sintéticos. “La combinación de pasión, tecnología y seguridad nos ayudará a convertirnos en la opción del consumidor para 2030”, concluyó.
Los organizadores dijeron que el debate era de gran importancia para España porque la industria del automóvil del país se ha convertido en un pilar económico fundamental, representando el 9% de la población activa y aportando casi el 11% del PIB del país. Además, la industria representa el 18% de las exportaciones totales, lo que permite a España seguir siendo el segundo fabricante de automóviles de Europa y el octavo a nivel mundial. Sin embargo, los expertos del foro afirmaron que en el futuro sólo podremos mantener esta posición de liderazgo desarrollando una supervisión equilibrada y adaptándonos a las necesidades reales del mercado.