El presidente chileno, José Antonio Castro, dijo que el gobierno impulsará una serie de medidas encaminadas a fortalecer la seguridad, reactivar la economía e impulsar el desarrollo de Chile, bajo el concepto de “orden”, principio que rige la extrema derecha en diferentes democracias.
A sólo 82 días de asumir su cargo, el Presidente pronunció este lunes su primer discurso público a la nación en la Asamblea General, donde aseguró que, conscientes de la emergencia que vive el país, es necesario que todos los sectores trabajen juntos para mejorar la calidad de vida del pueblo chileno. “No puedo garantizar que el camino que tenemos por delante sea fácil”, afirmó, pero confirmó que, ante el dilema entre el pueblo y sus responsabilidades, su Gobierno ha decidido dejar que éste guíe sus acciones.
En un discurso de casi dos horas y media, el presidente alternó diagnósticos duros y palabras esperanzadoras y afirmó que las tareas del Gobierno se centrarían en los ejes de restablecer el orden, impulsar el crecimiento económico, reducir la acuciante tasa de desempleo (9,1% en abril) y reconstruir las instituciones, al tiempo que se haría cargo del presupuesto fiscal, como todas las familias saben. “No puedes gastar más de lo que tienes”.
Castor habló mientras el índice de aprobación de su gestión se situaba en sólo el 36 por ciento, con un 53 por ciento de desaprobación, en medio de medidas impopulares tomadas en las últimas semanas, como aumentos históricos en los precios del combustible y recortes anunciados a programas sociales en áreas clave como salud y educación. Ante esta situación, el Presidente señaló que tuvieron dificultades para comunicar estas disposiciones, pero aseguró que creía que eran necesarias para no hipotecar el futuro de las nuevas generaciones. “Sé que golpea fuerte. No lo minimizo y no lo minimizo”, dijo sobre el llamado ” “velocidad”.
Insistió en que “el orden nunca ha sido enemigo de la libertad, sino condición para su protección”. En este marco, anunció una serie de medidas encaminadas a mejorar el operativo policial, prevenir y controlar la migración irregular, poner fin al mal uso de los recursos estatales, acabar con la burocracia que obstaculiza el crecimiento económico, garantizar la tranquilidad de las personas y brindar asistencia a los grupos más vulnerables.
Aunque la jornada transcurrió pacíficamente, la oposición insistió en rechazar la reforma tributaria en curso, que incluye la reducción de los impuestos corporativos y la supresión de los impuestos territoriales (contribuciones) para las personas mayores de 65 años, ya que va en contra de la idea de organizar el banco tributario, y protestaron gráficamente contra los recortes: los diputados llevaban “insignias” con la imagen de una motosierra con una cruz roja.
resultados de tres meses
Castel aseguró que en menos de 100 días en el poder se han logrado resultados en diversos ámbitos: avances en la construcción de zanjas fronterizas, controles permanentes a la migración en las carreteras y accesos a territorios ocupados por el crimen organizado o grupos radicales mapuche, 1,3 billones de pesos (1.400 millones de dólares) en recortes del gasto público y apoyo a diversos sectores y hogares tras el aumento de los precios de los combustibles.
Informó que hasta mayo se habían destinado $22 mil millones a nuevos proyectos de inversión y se habían aprobado $13,9 mil millones de cerca de 380 proyectos pendientes, gracias a que se resolvieron el 60% de las inversiones bloqueadas por la burocracia estatal y se redujeron los tiempos de resolución en un 45%.
El Mandatario destacó el trabajo del Ministerio de Salud, que durante este período ha contactado al 99 por ciento de las más de 33.000 personas en lista de espera para tratamiento contra el cáncer, e informó que se han habilitado 4.800 espacios para atender retrasos en tratamientos en diferentes puntos del país.
Sostuvo que todo lo anterior fue posible gracias a la coordinación de varios ministerios con énfasis en el funcionamiento ordenado y racionalizado del aparato estatal.
Destruir registro
Tras resolver las dificultades internas, el Presidente anunció la presentación de un proyecto de ley para fusionar el Ministerio del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Portavoz), así como para reactivar la reforma de la ley de transparencia, la modernización del sistema de alta administración pública y la institucionalización del servicio de auditoría interna del país.
El mayor número de anuncios se concentró en el área de seguridad, destacando un aumento de los salarios y cargos de la gendarmería, un aumento del plazo para cometer delitos de 12 a 24 días para mejorar las operaciones policiales, una extensión del período de detención de inmigrantes irregulares de 5 a 180 días para permitir su deportación administrativa, y un aumento de las penas por delitos y bandas criminales.
En una medida sorprendente, reveló la introducción de un proyecto de ley para crear un Registro de Vándalos y Escrituras Esto haría responsables de sus acciones a quienes cometen delitos como agredir a agentes de policía, trabajadores de servicios de salud, ocupar el transporte público o dañar monumentos nacionales. Por ello se comprometió a acelerar el proyecto de ley contra los enmascarados e incluir “monos blancos”, la ropa que llevan quienes llevan a cabo ataques incendiarios.
Además, conductas como vender alcohol en la calle, arañar propiedades públicas y privadas o dañar equipamientos comunitarios serán catalogadas como conductas incivilizadas y serán sancionadas y privadas de beneficios sociales como educación universitaria gratuita, pensiones universales garantizadas o subsidios de vivienda.
A nivel penitenciario, además de añadir más de 20.000 nuevas plazas, el objetivo será reforzar los sistemas de máxima seguridad, lograr un verdadero aislamiento de los presos y un control efectivo de las prisiones.
A lo largo de su discurso, el presidente no mencionó que hace menos de 15 días se vio obligado a realizar su primera reorganización de gabinete, que incluyó la salida de su portavoz y del ministro de Seguridad, dos cargos cruciales para responder a las expresiones de descontento de los ciudadanos.