OEDX36P76RAX7FGY4BBNFBXZPY.jpeg

Los seis hijos de Bayardo Arce, el comandante histórico de la revolución sandinista y exasesor presidencial, viven en la incertidumbre desde hace una semana. Según información extraoficial recibida por la familia, Arce fue sacado del penal La Modelo de Managua la noche del 26 de febrero en “estado crítico” para ser trasladado a un hospital. Ante el silencio de las autoridades, los familiares exigieron este lunes “pruebas de vida inmediatas” al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y solicitaron visitas para verificar su estado de salud.

La última vez que la familia vio al ex mano derecha del presidente fue el 7 de diciembre de 2025. Para ese encuentro, Arce ya presentaba un importante deterioro en su condición física, agravado por el encierro y una enfermedad crónica, además de un presunto melanoma en uno de sus brazos. “Hoy, casi tres meses después, no tenemos idea de su estado actual, dejándonos en dolor y desolación permanente. Esto lo coloca nuevamente en la situación legal de desaparición forzada”, denunció la familia en una carta a Ortega hecha pública el lunes. “Nuestro padre permanece detenido arbitrariamente en condiciones que carecen de garantías procesales. Es sometido a un trato que equivale a tortura física y mental: aislamiento absoluto y privación médica especializada”, dijo Ortega, quien tiene seis hijos en su brazo derecho delantero.

Arce fue el último comandante revolucionario que quedó con Ortega, quien cayó en desgracia en julio de 2025. Fue arrestado violentamente en el marco de una supuesta purga interna encabezada por la copresidenta Rosario Murillo, una redada dirigida a figuras que el liderazgo creía que se interponían en el camino de la sucesión dinástica. Su asistente Ricardo Bonilla también desapareció y aún se desconoce su paradero.

En enero pasado, la familia de Arce en el exilio informó “temer por su vida” luego de que fuera puesto en régimen de aislamiento durante seis meses en la prisión La Modelo. Tres días después, el régimen, a través de la Procuraduría General de la República (PGR), denunció formalmente corrupción, fraude fiscal y lavado de dinero, entre otros delitos. Creen que vale hasta 5 mil millones de dólares. En el proceso, que se desarrolló sin defensa independiente, también participaron su esposa exiliada Amelia Ybarra y su cuñado.

El espectro de la muerte bajo custodia

Los temores de los hijos de Arce no eran infundados. El patrón de traslado secreto de presos políticos a hospitales y luego muerte bajo custodia se ha repetido en Nicaragua en los últimos años. Los casos del general retirado Hugo Torres y Humberto Ortega Saavedra, hermano del propio presidente, son los precedentes más directos. En 2025, menos de cuatro meses después, Mauricio Alonso y Carlos Cárdenas fueron detenidos por motivos políticos. Nunca se presentaron cargos formales contra ellos y sus familias desconocen su paradero. Tiempo después, las autoridades informaron que había muerto bajo custodia y el cuerpo fue entregado para su sepultura, bajo explícita amenaza.

La familia de Arce tampoco recibió información sobre su salud, por lo que la información difundida por varios medios sobre su hospitalización obligó a sus hijos a convocar públicamente por primera vez a la pareja presidencial. “Hemos recibido información de que está gravemente enfermo y hospitalizado, lo que se ve agravado por el hecho de que nuestra familia no ha sido notificada oficialmente de esta situación. Nos preocupa que una combinación de aislamiento, castigo, enfermedad, peso y edad pueda haber contribuido a su muerte”, subrayaron los niños. “Nuestros temores no son infundados. Estamos preocupados por esta situación después de observar patrones en situaciones similares. modus operandi Esto podría ser decisivo para nuestro padre”, advirtieron.

Llamaron directamente a Ortega y Murillo: “Como familia solicitamos urgentemente a Rosario Murillo y a Daniel Ortega y a todo el aparato estatal que lo apoya brinden información oficial sobre el estado médico y ubicación exacta de nuestro padre, Bayardo Arce. Exigimos que se hagan públicas pruebas de su vida reciente y que se permitan visitas familiares para poder verificar personalmente su estado, con las medidas humanitarias urgentes que todo preso político merece, sin importar color de piel y postura”, pidieron los seis niños.

Debido a la gravedad del caso, el Mecanismo de Reconocimiento a Presos Políticos agregó la semana pasada a Arce por primera vez a su lista oficial. La organización aclaró que la decisión no se basó en su carrera política ni en su rol histórico en el Frente Sandinista, sino en su flagrante violación al debido proceso y las motivaciones políticas de su detención. Para los grupos de derechos humanos, el caso de Arce refleja un patrón cada vez más profundo de represión en Nicaragua que ahora se extiende, con la misma rapacidad, a los cuadros históricos del propio partido gobernante en medio de una reorganización interna del poder.

Referencia

About The Author