Carolina Marín anunció su retirada profesional el 26 de marzo. La campeona olímpica de bádminton de Río 2016 y tres veces campeona del mundo sufrió una grave lesión en las semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024, cuyas consecuencias todavía se sienten hoy. «Quiero que nos encontremos una última vez … En la pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo”, comunicó a través de las redes sociales el deportista onubense.
El lunes 11 de mayo, la jugadora de bádminton regresó por primera vez a “El Hormiguero” desde que dio la noticia para compartir con Pablo Motos lo que ha estado haciendo, repasar hitos de su carrera como deportista y desvelar sus planes de futuro.
Malin dijo sentirse “muy tranquila y en paz” con el paso que ha dado, a pesar de que ha sido la decisión más dura de su vida. «Pero esto es lo mejor que puedo soportar. De hecho, ahora también estoy viviendo una fase muy feliz”, afirmó.
El motivo de esta felicidad fue que pensó que había parado en el momento adecuado. “Sé que he llevado mi cuerpo al límite de lo que pensé que sería”, admite. Se había recuperado de tres lesiones de rodilla y había intentado volver a jugar al bádminton antes de tomar la decisión de último momento de colgar la raqueta. “Lamento no poder retirarme como esperaba, que era en el Campeonato de Europa de Huelva; de hecho, en el Palacio de Deportes que lleva mi nombre. Y poder jugar en la pista con todos mis muchachos después del retiro”, continuó Marín en “El Hormiguero”.
El dolor oculto detrás del deporte de élite
Sin embargo, es plenamente consciente de que “si llevo las rodillas y el cuerpo hasta ese punto, no estaré sano el resto de mi vida”. “Lo más importante para mí hoy es la salud”, reiteró.
Ésta fue la conclusión a la que llegó después de meses de sufrimiento. Además, en febrero fue operado nuevamente porque desde octubre padecía fuertes dolores en el menisco interno. “Mucha gente no lo sabe, pero los deportistas sufren mucho detrás de la pantalla del televisor, que no vemos. Cuando subimos al podio, nos entregaron nuestras medallas y tocaron el himno de España, lo cual fue genial porque fue un premio a todo el trabajo duro. Pero detrás había muchas lágrimas desconocidas”, continuó abriéndose el invitado a los espectadores de “El Hormiguero”.
La mejor noticia es que hoy ya no vive con dolores. Por eso se siente tan feliz, tan tranquila, tan a gusto. “Por primera vez en mi vida quiero anteponer mi salud porque lo último que quiero es acabar con una prótesis de rodilla y estar más restringido de lo que estoy ahora”. Sobre todo, cree fervientemente que “a mis 32 años tengo toda la vida por delante”.