20 de abril de 2026 20:30
Las ferias de abril se han convertido en una realidad (oficial) desde las cenas de Pescaito y sobre todo desde el encendido de las luces, pero lo cierto es que es una preferencia y tradición llevar a los niños a la calle del Infierno durante las fiestas. … el fin de semana pasado. En teoría, esto es lo que debería ser, antes ya no, porque es más barato, pero sobre todo porque así los padres siguen el procedimiento y, afortunadamente, no tienen que salir de la platea durante unos días para llevar a sus hijos a la noria o a los coches locos. Así que no es nada nuevo encontrar la sección de electrónica repleta de gente desde el mediodía hasta la noche de este domingo. Como es de esperarse, lo que realmente llama la atención es el precio de la atracción. O una lente más enfocada, una cotización catastrófica relacionada con el tiempo y el precio.
Al parecer, hay una solución muy sencilla para evitar que a tu cartera te arrebate el primer “maíz” de la feria antes de que empiece, y es no pisar la calle del Infierno. No es obligatorio ir. Pero como la elección es complicada cuando se tienen hijos, sobrinos, ahijados, etc., es perfectamente legítimo analizar la situación y criticar una política de precios que al final seguramente explotará. Evidentemente, los vendedores de parques de atracciones pagan una serie de tasas cada vez que viajan a una ciudad, y la compra y el mantenimiento de las atracciones conllevan costes, pero que un padre con dos hijos se gaste 60 euros en cinco minutos está completamente fuera de la lógica y del bolsillo. Para ser precisos, 05:07 son 57.
Casi todos los gadgets ya cuestan seis euros, algunos incluso hasta siete euros, pero lo peor es el tiempo que pasas montándolos. Con cronómetro en mano, el trío recorrió tres atracciones con resultados devastadores. Dos de los trenes no circularon durante dos minutos (01.27 y 01.35), y el tercer tren dejó de circular a las 02.05. Sí, hay tiempos superiores a cuatro, cinco y seis minutos, pero para familias con esos números la cuenta no es un buen negocio.