Los Mossos d’Esquadra piden más tiempo al juez para completar la investigación por las dobles acusaciones crimen de saskoda. Ni huellas dactilares, ni ADN, ni imágenes ni señales telefónicas vinculan a Jordi Magentí, el único investigado, con los asesinatos de Mark y Paola. … 24 de agosto de 2017, en el pantano. Sus cuerpos fueron encontrados en el agua un mes después de su desaparición, por lo que la policía no pudo determinar el tipo de proyectil utilizado para matarlos. Ahora, casi nueve años después, la investigación sigue en curso, y la Unidad Central de Personas Desaparecidas (UCPD) a cargo del caso insiste en un informe presentado ayer al juzgado de Santa Coloma de Fanas, que investiga el caso, en que para completar las dos diligencias pendientes es necesario que el nivel del agua sea el mismo que la fecha del crimen. Es decir, debería ser del 63% y ahora supera el 90%.
argumento de defensa de denuncia majidiBenet Salellas ejerció ese derecho al entender que el retraso podría durar incluso años, pero el abogado señaló que hasta el momento los investigadores “no tienen pruebas suficientes” para llevarlo a juicio. Por ello, los penalistas abogaron por poner fin “por completo” a la investigación, abrir una causa contra el único sospechoso y abrir “otras pistas”.
El informe de la UCPD, comandado por el sargento Perre Sánchez, demuestra plenamente la necesidad de poder calcular con precisión el tiempo necesario para completar una ruta para poder sustentar las pruebas recabadas contra los investigados. Pero el retraso provocado por esta espera resulta “impactante” para Salairas, que volverá a pedir al tribunal que complete la investigación y, en cualquier caso, afirmará que las diligencias se llevarán a cabo más tarde.
El argumento de los investigadores es que los disparos realizados contra las dos víctimas procedían de La Rierica, una zona pantanosa donde las ruinas de una masía aparecen y desaparecen en función del nivel del agua del embalse, y que Jordi Magentí se encontraba pescando allí la mañana en que fueron asesinados. Marcos y Paula, 23 y 21 años, como él mismo admitió ante el tribunal. Los Mossos lo detuvieron en febrero de 2018 como presunto autor de los crímenes de la pareja, pero tras 10 meses de prisión fue puesto en libertad por falta de pruebas concluyentes en su contra. No es la primera vez que se encuentra tras las rejas, ya que fue condenado en 1997 por matar dos veces a su exmujer con una escopeta porque también cazaba. Luego, después de doce años de prisión, fue puesto en libertad temporalmente.
Para la UCPD, reunir pruebas de este doble delito no fue una tarea fácil. “La escena a veces desaparece bajo el agua, no hay pruebas directas, y es una zona especialmente compleja de investigar porque hay grandes espacios forestales y mucha gente yendo y viniendo”, explicaba hace unos años a este diario Carles Mongilode, abogado de las familias de las víctimas. Salairas recordó que el 24 de agosto se presentaron entre 200 y 300 personas para denunciar a los hermanos Mosso por ignorar otras pistas de la investigación y centrarse únicamente en su cliente. La decisión de ampliar o poner fin a la investigación ahora corresponde al juez.