Una semana después de su muerte a los 62 años, Frank Francés volvió a aparecer en televisión y su testimonio parece hoy especialmente conmovedor. El programa “¡Viernes!” ” transmitió una entrevista grabada en 2025, en la que el empresario y ex tenista habló … Hay absoluta sinceridad en la enfermedad que marcó los últimos años de su vida, su relación con Bárbara Rey y su tranquilidad ante la muerte.
Con una máscara porque padecía un cáncer terminal durante años, Francisco reflexionó sobre algunos de los acontecimientos más significativos de su carrera personal. Lejos de expresar dolor, el empresario mostró una sorprendente capacidad para aceptar lo que sabía era irreversible, dejando atrás reflexiones que adquirieron una dimensión más emocional tras conocer su muerte el pasado 30 de mayo.
“Me estoy muriendo y sé que cada día es una victoria. Soy feliz de estar vivo, soy feliz porque estoy dispuesto a morir”, admitió en una conversación con Santi Acosta. La frase termina con una frase contundente y reveladora: “La muerte es un descanso”. “
Una batalla contra el cáncer cambió su vida.
En la entrevista, Frank describió cómo le diagnosticaron cáncer de glándula parótida a finales de 2018, noticia que cambió su vida por completo. Unos meses después tuvo que ser operado y comenzó un largo proceso médico que duró varios años y que finalmente afectó gravemente su apariencia y funciones básicas como el habla normal o la alimentación.
Aunque el proceso fue difícil, aseguró que afrontó la enfermedad con una actitud positiva desde el primer momento que tomó la decisión. “Entras en un momento complicado en tu vida y tienes dos opciones: o aceptarlo y ser feliz, o caer en depresión y ver todo negativo e infectar tu entorno… Yo no quería eso. Doy ejemplo a mis hijos eligiendo luchar”, explicó en la entrevista.
El empresario reconoció que fueron sus cuatro hijos quienes se convirtieron en su principal motivación para progresar. También admitió que vivir tanto tiempo con la agresiva enfermedad lo obligó a replantearse muchas cuestiones sobre la vida, el dolor y el paso del tiempo hasta lograr la paz interior que afirmó haber encontrado en sus últimos años.
En memoria de Bárbara Rey
Otro de los temas que abordó fue su relación con Bárbara Rey, una breve pero muy intensa historia sentimental que ocupó numerosos titulares a principios de los años 2000. Francisco recuerda con cariño aquella etapa y está convencido de que la estrella jugó un papel importante en un momento especialmente delicado de su vida.
“Una mujer como Bárbara, una diva, te puede ayudar a levantar la depresión, pero tiene un precio porque todo es fácil, todo es superfluo y superficial, y te alejas de la verdad”, afirmó recordando esos meses de su relación. Aunque admitió que la ruptura se debió a la inestabilidad que vivía en ese momento, dejó claro que nunca se arrepintió de haber compartido su vida con ella.
“Si bien no lo hice directamente, sí dañé indirectamente la relación. Mi vida no era estable en ese momento. Acababa de pasar por una separación, no tenía una carrera y vivía en una ciudad que no me pertenecía”, explicó. A pesar de este resultado, insiste en que la experiencia finalmente tuvo un impacto positivo en el rumbo posterior de su vida personal.
Adiós a una historia que será recordada por siempre.
La emisión de la entrevista también coincidió con el mensaje que Bárbara Rey envió al empresario tras conocer su muerte. A través de sus redes sociales, la estrella recordó momentos compartidos con la persona de una de sus relaciones pasadas más importantes y expresó su pesar por el dolor que ha sufrido en los últimos años a causa de la enfermedad.
“Quiero decirte aquí, y sé que me escucharás, que la pasé muy bien contigo, que te quise mucho y fui muy feliz contigo, aunque eso no duró mucho”, escribió. Estas palabras pusieron fin públicamente a una historia que, a pesar del paso del tiempo, los dos aún guardan con cariño en su corazón.
Ahora, después de que la conversación se transmitiera más de un año antes de la muerte de Frank Francis, sus reflexiones sobre la enfermedad, la vida y el final del camino resuenan con más fuerza que nunca. Es un testimonio de aceptación, honestidad y paz de un hombre que parece haber aceptado su destino.