La acusación contra José Luis Rodríguez Zapatero por parte de la Audiencia Nacional está a punto de convertirse en la noticia del año. Como resultado, no hay programa de televisión que no dedique una buena parte de su tiempo a analizar todos los aspectos del caso involucrado. … Para los ex presidentes de gobierno, existe un dilema. El doctor José Cabrera habló sobre este caso este viernes en el programa “Espejo Público” (Antena 3), y el análisis que hizo el expresidente tras reunirse con él tras la acusación fue demoledor.
“Espejo Público” facilitó al doctor Cabrera un vídeo de José Luis Rodríguez Zapatero hablando tras las acusaciones, que los invitados vieron con actitud fuerte. «Lo primero que hay que decir es que esto es lo que se llama una jugada de todo o nada. No lo digo por los arbustos de su jardín donde fue tomada la foto. Bueno, lo dije un poco sarcásticamente para no estar tan nervioso durante esta breve entrevista. Dicho esto, Zapatero no tiene nada que ver con el carácter de Pedro Sancho. “Zapatero está hundido hoy”, afirmó sin dudar José Cabrera. “No sé si estaba en la cama, pero se hundió porque tenía la creencia de que siempre había sido un mediador vital y que todo lo que tenía se lo había ganado con su propio esfuerzo y su capacidad para ser líder de la Alianza de Civilizaciones”, añadió el locutor ante las cámaras matutinas de Antena 3.
«Así que estamos hablando de personalidades completamente diferentes. Que sus joyas ahora valgan más de 900.000 euros es otro problema, son cosas que le ha dado la vida porque ha hecho muchas cosas buenas por la humanidad, esta es otra personalidad, Zapatero está muy deprimido en estos momentos, muy preocupado, porque se cree inocente. “No es como el presidente Sánchez, es una persona diferente”, subrayó el doctor Cabrera, que concluyó su intervención condenando al expresidente del Gobierno.
“Zapatero se creía inocente de todos los cargos y de toda la sinopsis del coche, y desconocía y se creía inocente de todos los cargos que se le imputaban”, dijo el invitado a Susanna Griso. “Tenía la sensación de que lo que estaba haciendo por el mundo era de gran valor. Es decir, cuando iba a Venezuela y regresaba creía que era un mediador, que buscaba la paz, lógicamente, la paz dentro del liderazgo de la izquierda ideológica internacional, es decir, no se consideraba enviado de Dios porque era ateo, o llamémosle agnóstico, pero sí, como enviado, hablemos del poder global de la ideología de izquierda”, concluyó el Dr. Cabrera. “Espejo Público”.