Varios estudios científicos respaldan la importancia de programar la nutrición para la salud. Esta traducción se refiere al impacto de los alimentos en el ciclo circadiano y cómo afecta el horario de las comidas. Lo que comemos y cuándo comemos interfiere con nuestra salud de la misma manera.
No hace mucho que en nutrición discutimos qué o cómo comer, sin embargo, los expertos llevan mucho tiempo agregando la variable de cuándo comer. Por supuesto, si no comes bien, no hay nada que puedas hacer al respecto. Pero si no come bien y come en el momento equivocado, el impacto en su salud es considerable, como la alteración de nuestro sistema digestivo y de descanso.
Cenar temprano es clave para descansar mejor
Así lo mencionó la nutricionista Blanca García-Orea en una entrevista al podcast Endor, en la que la experta se centró en consejos sencillos pero cruciales como cenar más temprano para mejorar nuestro descanso, mientras las estadísticas muestran que España encabeza el ranking de la Unión Europea en consumo de somníferos.
Los expertos creen que adelantar la cena a las 20.00 o 21.00 horas y desayunar a la misma hora al día siguiente puede tener efectos muy positivos sin tener que hacer cálculos complicados. “No hace falta contar los segundos”, explica, destacando que el cuerpo regula de forma natural este periodo de descanso digestivo cuando se sigue una rutina constante.
Los promotores aclaran que esto está lejos de considerarse una estrategia estricta de ayuno intermitente, sino más bien de permitir que el cuerpo descanse durante la noche. “Esto no es un ayuno, sino un descanso digestivo”, afirmó el experto, destacando que “todo el mundo puede hacerlo, desde mujeres embarazadas hasta cualquier persona”. Según los expertos, este proceso es crucial para que el sistema inmunológico pueda realizar funciones de reparación mientras dormimos. “Si comes demasiado tarde, suprimes la producción de melatonina”, advierte.
crononutrición Ejemplo de horario sugerido
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Desayuno (6 a. m. a 8 a. m.)
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Almuerzo (12:30-14:00)
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Cena (de 18 a 20 h)
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“Cena temprano es muy importante porque cuando comes por la noche, envías un mensaje a tu cuerpo de que es de día y no dormirás bien”, dice, citando evidencia científica de que los ritmos circadianos, o relojes biológicos internos, pueden verse alterados por hábitos alimentarios desequilibrados.