El entendimiento entre la Comunidad de Madrid y Francisco Martín, representante del Gobierno de Sánchez, es casi nulo y las relaciones institucionales siguen dañadas. Cualquier motivo es como una excusa para alardear de otro choque frontal. Este miércoles volvió a ocurrir. atrás … Los representantes de Sánchez en la región atacaron directamente al presidente regional, acusándolo de “racista” después de que el Gobierno regional de Ayuso instara a sus representantes a impulsar la repatriación de 110 menores extranjeros no acompañados (menas). También se refirió a la “hipocresía e inhumanidad” de la administración del distrito.
Una comisión gubernamental conoció este miércoles un informe de la ministra de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, sobre el estado de las solicitudes de repatriación realizadas a la administración central. Además, la presidenta del Comité de Protección de la Infancia y la Adolescencia, Silvia Varmana, ha escrito al representante del Gobierno de Madrid recordándole los 110 documentos pendientes relacionados con el proceso de reagrupación familiar y pidiéndole que cumpla con las obligaciones legales de la Dirección del Estado.
La carta comunitaria advertía de que el órgano administrativo autónomo se reserva el derecho de emprender cualquier acción legal que considere oportuna en caso de permanencia en la inacción o negativa injustificada de la delegación del Gobierno en el ejercicio de sus competencias.
En su respuesta, la delegación gubernamental aseguró que “no hubo ninguna obstrucción ni inacción por parte del Gobierno español”. “Se trata de una declaración irresponsable y políticamente conveniente con la que la Comunidad de Madrid intenta ocultar su responsabilidad respecto de los menores que tiene bajo su custodia.”
“No hubo ningún bloqueo, se cumplió la ley y se defendió el interés superior del menor”, afirmó el representante. “La expulsión de menores extranjeros no acompañados no se puede acordar de forma inmediata y automática, como quiere el Gobierno de la Comunidad de Madrid”, ha advertido. En este sentido, explicó la delegación, la legislación exige “un trato individualizado, siempre garantizado y basado en el interés superior del menor”. Por tanto, la decisión que se adopte deberá estar respaldada por un informe preceptivo “para que pueda evaluarse plenamente la situación personal, familiar y social de cada menor y las condiciones reales de retorno”.
En este sentido, la delegación gubernamental destaca que ha informado a la Comunidad de Madrid que ha iniciado los trámites correspondientes y solicitado informes a los representantes diplomáticos del país de origen del menor, a través de la Dirección General de Inmigración y Fronteras. “Sin estos informes no se pueden tomar decisiones con las seguridades que exige la ley.”
En este sentido, el representante del Gobierno acusó a la Administración de la Comunidad de Madrid de “hipocresía e inhumanidad al utilizar a los menores detenidos como herramienta de confrontación política”. Además, instó a Ayuso a “tomar medidas una y otra vez como presidenta de la Comunidad de Madrid para garantizar que estos menores estén debidamente protegidos, abandonar este impulso de deportación de menores vulnerables sin garantías y resolver su pelea con Vox para ver quién es más racista”.