A continuación reproducimos el texto completo de su discurso. José María Jurado García Posada Durante la entrega del XXVI Premio Joaquín Romero Murube.
Señor Presidente, Señor Alcalde, consejeros y autoridades; queridos amigos de CaixaBank, Vocento y ABC; distinguidos miembros del jurado; Queridas direcciones y … El consejo de redacción de la Corporación de Radiodifusión de Sevilla; compañeros en las gradas y en los medios de comunicación; nuestra hermana mayor Soledad de San Lorenzo, quien fue y es Joaquín Romero Murube En el cielo nunca hemos perdido;Amigos y familiares; Poetas y amigos de la familia Becker: ¿No nos despedimos hoy de esta malvada ciudad?
Damas y caballeros, amigos.
Gracias desde el fondo de mi corazón por pasar este momento tan feliz conmigo. Gracias al ABC de Sevilla pude asomarme a las ventanas abiertas del Foro y hacer realidad el sueño de quien desde pequeño quiere ser periodista. Gracias a los miembros del jurado por otorgar generosamente este premio de Goodbye Wicked City y por ser un Una oda a la jacarandá y su copa de amatista, una elegía melancólica al atardecer violeta de la tarde.Después de mayo, el Corpus Christi vuelve al orden natural de las cosas y la ciudad narcótica se retira bajo la sombra de junio, proyectando las velas blancas del verano sobre sus terrazas y calles.
Con esta melancolía quiero recordar ahora a mi anterior homenajeado, el añorado Raúl del Poso, que nos dejó una semana antes de regresar esta primavera que toca a su fin. En aquella inolvidable noche del año pasado, dijo: “Andalucía, junto con el Guadalquivir entre las estrellas, es el último lugar que queda en el paraíso”. y Manuel Alcántaray Manuel Ramírezy Antonio Burgos Sin duda ahora nos está mirando desde el ABC de las estrellas.
El ABC de las estrellas, sí; pues basta una mirada a través del telescopio del tiempo para ver una serie de características de la cultura española. Todo el país, el mundo entero, toda la vanguardia -sobre esto no hay duda- ha perdido la cabeza por escribir en ABC. Los españoles reconocieron y veneraron los diarios de Camba, Nguyen y Wenceslau.
Si no hubiera hecho esto en ABC de Sevilla, no habría podido publicar mi foro, tan barroco, tan… “intenso”; este “de Sevilla” suena igual que “Y Sevilla” del himno andaluz de Manuel Machado.
Cada día, en las escaleras de la Catedral, en las plazas de Monipodio y Alameda, las páginas del ABC son escudriñadas misteriosamente, mientras se interpreta el texto sagrado en la Escuela de Traducción de Toledo para determinar quién es sevillano. Tenga esto en cuenta cuando revise la galería de periódicos mañana.
El periodismo literario, el periodismo que persigue la belleza además de la verdad, forma la esencia de ABC. En una época dominada por la inmediatez, vale la pena recordar que la misión del periodismo no es –o no sólo– informar los hechos con veracidad, sino proporcionar una interpretación de la realidad. Mientras los teletipos ardían con las crónicas, los reporteros raciales escribían historias. Lo digo con admiración por las personas que se plantean un trabajo que no es el suyo. En presencia de un mal poeta o de un mal ingeniero, Mi primer deseo es convertirme en un excelente reportero.. A los dieciséis años dirigía una publicación para la Misión Franciscana, que llamábamos “Hermanos de papel”. El papel sigue siendo el material sobre el que se escriben los sueños. No os podéis imaginar lo feliz que me sentía al recoger tres ejemplares del quiosco cada vez que los publicaba, dos de los cuales se los dejé a mis hijas.
Me sentí abrumado al ver la firma “Poeta” al final de este artículo. La decisión de firmar así – ahora hablo en plural con mis amigos Lutegado Garcíasin su apoyo no hubiera llegado a ABC, no era nuestro, era de Alberto. “Poeta” es un nombre que no se debe atribuir a uno mismo y mucho menos en Sevilla, la capital lírica de España. Deberíamos mantenerlo en Sevilla. Beckereste Machado, Cernuda Y… Romero Murube. Aunque sospecho que la firma del poeta aparece porque “ingeniero de telecomunicaciones” ha desaparecido de la página.
Los trabajadores de las telecomunicaciones somos como ondas hertzianas, con vocación invisible, aunque nuestra profesión sea tangencial al periodismo: las telecomunicaciones es lo que pasa cuando los editores presionan teclas, cuando los fotógrafos hacen clic, cuando se enciende la luz roja y estamos en el cielo. Mi poesía siempre se ha beneficiado de la ingeniería y la ingeniería siempre se ha beneficiado de la escritura.. No hay mucha distancia entre las comunicaciones que predijeron el plan de Romero y la redacción del plan de Romero… Murube.
En este punto siento que les debo una aclaración. Los andaluces nunca deberían disculparse por su acento, pero tal vez sintieron curiosidad por mi falta de él. Voy a intentar explicaros cómo llegué a Híspalis cuando era niño.
Los sevillanos, como los bilbaínos, nacemos donde queremos, pero yo, como casi todos, nací en Santa María del Rossio. Aunque mis padres se mudaron a Cruz del Campo un año después, vi la luz por primera vez en las calles de Sevilla en Kansas City. Supongo que es una señal de carácter haber sido criado a una edad tan temprana bajo el humo de la cebada y el lúpulo. Y el carácter es el destino. Los primeros hermanos de la Casa de Pilato llegaron al Templo de Campo de Cruz por la Cruz. El camino contrario nos lleva de nuevo a Vía Águilas, donde nació mi madre, en la casita del palacio, calle llamada así por su ave rapaz de piedra, aunque creo que debe su nombre al águila romana que pasó por ella hace dos mil años. Mi abuelo Miguel fue misionero durante la Semana Santa de 1954 y mi abuela Enriqueta fue mesera en el Calvario, donde establecieron su hogar. Nunca crucé el umbral de Águilas 14, pero nunca salí de allí. Mi madre subió al techo de su casa y miró fijamente el cielo que perdimos Creo que el camino al cielo se transmite a través de la sangre.
Si a alguien le debo este premio son a mis padres. Mi madre puede presumir de ello, con el permiso del profesor. ignacio camachoganó el primer Premio Romero Mulube. Os leo sus palabras:
«Conocí a Romero Murube porque era amigo de mi padre. En un bautismo frente a mucha gente, me hizo unas pruebas de cálculo y cuando las respondí todas correctamente, me declaró “La chica más lista de Sevilla”y con ello vino el orgullo de mi padre. Después de la muerte de mi padre, asistió a todas las misas celebradas en su honor, incluso a las gregorianas. No faltaba ni un día y cada vez que me veía me decía: “Cuánto te quiere tu padre”. Mi hermano visitaba a menudo el Alcázar y cada vez que regresaba le llevaba a mi madre un ramo de flores que había cortado en el jardín. “
Mi madre se refiere a su hermano Miguel García PosadaEl crítico de historia de ABC, que editó por primera vez “Sonetos de amor oscuro”El tema literario más famoso de los medios españoles. Miguel escribió en sus memorias “La Quencia”:
“Asistió a mi primera reunión y vino a felicitarme al final. Me invitó a merendar al Alcázar. Una tarde inolvidable, Joaquín me habló de Lorca con cariño y entusiasmo”.
Romero Mulbey y Juan Ramón Jiménez
Estoy muy agradecida a Miguel por su pasión por la literatura y lo que aprendí de él sobre la Semana Santa de Sevilla. “Contigo, García-Posada vuelve a ABC”me dijo Lutgado. A las palabras de Miguel yo añadiría estas Rocío Fernández Berrocarmi mujer, también en el programa de ABC de Sevilla:
“Al entrar en el pueblo no muy lejano, siempre miro con nostalgia y curiosidad la Huerta de la Noria, ese pequeño Alcázar de Joaquín, cuyo legado perdura como arquitecto espiritual de Sevilla.”
Rocío es experta en Juan Ramón Jiménezsobre quien publicó libros inéditos, pero también sobre Romero Murube, para quien escribió una preciosa biografía infantil, “El Sultán del Alcázar”.
En 1978 mis padres, arrastrados por una serie de reparos, tuvieron que abandonar Sevilla e ir primero a Madrid, luego a Aracena, luego a Cáceres, siempre en el lejano oeste, pero por alguna razón nacieron en Kansas City.
Soy de San Lorenzo Soledad porque mi abuelo conoció a Romero Murube en Soledad. Como mi madre era calificada por Joaquín como la chica más inteligente de Sevilla, heredé la obligación de ser ingeniera. Porque estaba caminando por la calle con Miguel García-Posada, Heredé la ciudad de Joaquín, “la construcción de imprecisiones en su alma”. Como mi mujer, mi entonces novia Rocío, había leído las obras de Joaquín y Juan Ramón, regresé en mayo de 1999 a Sevilla, lugar del que nunca había salido, y vi Jacarandá por primera vez.
Llegué aquí, ¿cómo llegué aquí? juan wayne (Kansas City otra vez) a Irlanda, la patria “El hombre tranquilo”una inmunidad heredada al lado malo de la ciudad, dicen que existe esta capacidad, pero no lo sé, salvo las copas de estos árboles que explotan ante mis ojos cada mes de mayo, morados o de amor, como la recién creada Giralda que se le aparece todos los días y que viene de lejos para nacer por segunda vez en Sevilla.
Muchas gracias.
José María Jurado García-Posada