El Partido Popular sigue convencido de que el tratado de amistad entre España y Francia es inconstitucional. Por ello, se dispone a intentar paralizarlo en el Senado, donde ganará tiempo con su supermayoría. El grupo de la Asamblea Popular ha registrado una propuesta que pide … ABC tiene derecho a recurrir al Tribunal Constitucional para resolver la cuestión de si el texto firmado por los dos países entra en conflicto con la Carta Magna. La gente quiere que la Cámara de los Lores suspenda sus procedimientos en espera del anuncio.
El 19 de enero de 2023, todavía en la última sesión legislativa, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente francés, Emmanuel Macron, firmaron en Barcelona el Tratado de Amistad y Cooperación entre el Reino de España y la República Francesa. Estos acuerdos suelen pasar por el parlamento sin pena ni gloria y casi siempre se entiende que son puramente procesales, ratificados sin debate, pero se han convertido en un dolor de cabeza para los gobiernos. Cuando la Cámara de Representantes tuvo que aprobar el proyecto de ley el 14 de mayo del año pasado, el Partido Socialista de los Trabajadores de España sufrió un revés cuando fue rechazado. En la habitual batalla con el Consejo de Ministros, el Comité Mixto y Podemos se abstuvieron de la votación por diferentes motivos, dejando que la oposición y el Partido Popular votaran para revocar el Consejo de Ministros. Sin embargo, durante la segunda revisión, los representantes aprobaron el proyecto de ley el 17 de junio.
El problema reside en el artículo 2.4 del tratado, que dice literalmente: “Los miembros del gobierno de un partido serán invitados a una reunión de ministros del otro partido, al menos una vez cada tres meses, de forma rotatoria”. El “intercambio” de ministros por PP y Vox es claramente inconstitucional. Según la carta popular, tal redacción podría ser inconstitucional “ya que el rey puede actuar como único asistente del Consejo de Ministros pero no como miembro del gobierno”. El apartado 3 del artículo 5 de la Ley del Gobierno también establece que las deliberaciones del Consejo de Ministros son “privadas”.
Alicia García, portavoz del grupo de la Asamblea Popular en la Cámara alta, explicó en declaraciones a este diario: “Gracias al apoyo de la mayoría del Partido Popular en el Senado, suspenderemos este traslado hasta conocer el dictamen del Tribunal Constitucional”. El senador del Partido Popular añadió: “Sánchez quiere abrir las puertas del Consejo de Ministros a gobiernos extranjeros sin consultar al Tribunal Constitucional, y evitaremos que esto suceda”.
“Sánchez quiere abrir las puertas del Consejo de Ministros a gobiernos extranjeros sin consultar al Tribunal Constitucional, y nosotros evitaremos que esto suceda”.
Alicia García
Portavoz del Grupo Parlamentario Popular del Senado
Dentro de su partido se ideó una estrategia para intentar invalidar el tratado antes de que la agencia de garantía pudiera pronunciarse. Al efecto, citaron por escrito el artículo 95 de la Constitución, que dice: «1. La celebración de tratados internacionales que contengan disposiciones que violen la Constitución requiere un control constitucional previo. 2. El Gobierno o el Senado o la Cámara de Diputados podrán solicitar al Tribunal Constitucional que declare si existe tal contradicción.
El 30 de enero del año pasado, el gobierno presentó por primera vez el tratado al Parlamento para su ratificación. Una semana después, el 7 de febrero, el Grupo Popular presentó una solicitud al Tribunal Constitucional para que declarara si violaba la Carta Magna y, como anunció ABC, el pleno del Senado aceptó la solicitud el 12 de febrero. Sin embargo, cuando el Congreso rechazó el acuerdo con Francia, la agencia de Cándido Conde-Pompido, repentinamente sin el destinatario de su solicitud, acordó el 16 de diciembre no pronunciarse al respecto.
El 22 de abril de 2026, el Ejecutivo, tras acordar la cláusula explicativa del artículo 2.4 del Tratado de Ministros de Asuntos Exteriores entre España y Francia, volvió a su antiguo planteamiento: “Los miembros del Gobierno de un partido serán invitados a asistir a la reunión de ministros de la otra parte. Esta invitación, una vez emitida, tendrá lugar al margen de una reunión de ministros separada”. El PP no está convencido porque no forma parte del “sentido estricto” del texto y los dos países pueden acordar darle otro significado en el futuro. El próximo 9 de julio, el pleno del Senado aprobará con mayoría absoluta del Partido Popular la carta de su grupo que pide la suspensión del acuerdo hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre si el “Erasmus” de la ministra vulnera la ley.