El grupo alicantino Cala Bandida continúa ampliando su red hotelera en diferentes zonas de la Costa Blanca y Madrid, abriendo un nuevo chiringuito en su localidad natal de Javia.
Con más de diez años de experiencia en la industria. … Según informan en un comunicado, quieren consolidarse como “uno de los referentes de la cocina mediterránea” “contando con un espacio con carácter propio”.
Su recorrido comienza en el puerto de Jávea, siguiendo por La Bandideta en la Cala de la Granadella. En 2022, el grupo amplió su presencia con Villa Bandida; un año después, dio un paso más y trajo su esencia a Madrid, abriendo Finca Bandida en LaFinca Grand Café. Su quinto restaurante abrió a finales del año pasado en La Explanada de Alicante.
Ahora, con la nueva apertura en Jávea, el grupo cree haber estado “construyendo un ecosistema que va más allá de la restauración, a través de proyectos como el Obrador de Gata o iniciativas relacionadas con el deporte, manteniendo siempre una visión coherente y en evolución”.
En cuanto a este último, Caleta Bandida, su foco está en ofrecer frituras, sardinas, tapas y platos para compartir, con sobremesas junto al mar.
“Representa la cara más casual, natural y playera del grupo”, subrayan. También ofrece servicio de desayuno y, a partir de junio, abrirá sus puertas por la noche para “alargar la experiencia desde primera hora de la mañana hasta cenar frente al Mediterráneo”.
“La Caleta forma parte de la historia de Jávea y para nosotros, que somos de Jávea, es muy importante mantener su esencia, que hace que sea un lugar tan querido”, afirma Lucas Gisbert, uno de los socios del grupo Cala Bandida. “Queremos que siga siendo un chiringuito tradicional, fiel a sus orígenes, fiel a su forma de disfrutar del Mediterráneo y a la sensación de venir aquí sin problemas”, añadió.