La medida adoptada por el juez Juan Carlos Penado para procesar a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, ha hecho saltar las alarmas en el Gobierno, que considera esta decisión una distorsión relevante de una directiva que ha mantenido a la esposa del presidente alejada de los banquillos. En este sentido, Moncloa reforzó el mensaje político ley legal oponerse al peinado como La presión del juezpidió al alto tribunal que corrija lo que consideran “una tontería”. La Audiencia Provincial de Madrid debe resolver el recurso y decidir si el caso debe seguir adelante, y el ministro de Justicia, Félix Bolaños, remitió las denuncias de presuntas irregularidades al Consejo General de Justicia, que se perfila como una vía para resolver el asunto. El frente en el que el Gobierno quiere desviar todas las presiones Sobre el juicio a Gómez.
En efecto, el gobierno envió un mensaje en ambos casos, buscando condenar a Penado o corregir sus instrucciones en medio de un creciente escrutinio judicial. En cualquier caso, presionar a los jueces no es Una rara práctica gubernamentalel grupo ha criticado a la Corte Suprema por no aplicar la amnistía a delitos de corrupción o a fiscales generales estatales condenados por filtración de secretos.
Esta vez, pese a las críticas de las principales asociaciones de jueces, Moncloya decidió intensificar su condena a los jueces de instrucción, incluso desde los espacios institucionalmente más visibles, incluidos el Consejo de Ministros y la Asamblea Nacional. Se dan cuenta de que una era judicial podría acercar el proceso a las elecciones generales, y la narrativa dominante entre su base es “Acoso” judicial al presidente.
Fuentes gubernamentales subrayaron que incluso si se pudiera celebrar un juicio final en la primavera de 2027, No hay ningún deseo de “cambiar” el calendario o ajustar la agenda política a medida que evoluciona una causa.aunque coincidió con las elecciones generales.
De todos modos, el gobierno insiste en que su principal expectativa es que Finalmente no más juicioSin embargo, esta posibilidad está ahora en manos del poder judicial superior. Es por ello que no es casualidad que, apenas se conoció el procesamiento de Begoña Gómez, casi toda la información emitida por el Ejecutivo sobre la orden apuntara a estas circunstancias y reiterados llamados a la equidad e imparcialidad. Corrección del proceso.
El primero en trazar una línea fue el ministro de Justicia, Félix Bolaños, quien pidió el establecimiento de un tribunal “alto, imparcial e independiente” que en última instancia anule la decisión del juez de instrucción, insistiendo en que la última orden de Penado de procesar a Gómez por cuatro cargos era “vergonzosa” no sólo para algunos ciudadanos sino también para “muchos jueces y magistrados”. La principal asociación judicial calificó las declaraciones de “inadmisibles” y pidió al ministro que respete la separación de poderes.
Aún así, el ejecutivo no ocultó que este es el camino estratégico actual: Presionar al Tribunal Superior para “corregir” el curso del caso. De hecho, el presidente del Gobierno dirigió su mensaje exactamente en la misma dirección. En la única comparecencia prevista durante su viaje a China, Sánchez sólo hizo esta petición: ““La justicia es justicia” y afirmó que estaba “convencido En ese momento, “todos y todos estarán en su lugar”.
Su equipo confirmó que efectivamente Sánchez se refería al tribunal superior. “Debemos creer firmemente que alguien usará el sentido común.“Fueron específicos.
Pero esta estrategia cobró mayor fuerza en la mesa del Consejo de Ministros, donde Oscar Puente, Félix Bolaños y Elma Sáez intentaron nuevamente traer a otros jueces a su dominio. “La propia profesión judicial, además de las asociaciones, debería prestar más atención a la imagen judicial creada por estos casos.“, dijo el ministro de Transportes en la sala de prensa del Palacio de La Moncloa. Además, Bolaños decidió desvelar que había denunciado las “irregularidades” de Penado ante el Consejo General de Justicia hace 11 meses.
La ministra también aprovechó para instar al CGPJ a “atender” sus denuncias, dado que ha transcurrido casi un año. Sin embargo, lo que el Ministro ha encontrado hasta ahora es una declaración que le recuerda la necesidad Respetar las decisiones judiciales y la separación de poderes.
Pero Bolaños no se rinde y volvió a denunciar lo que considera una “injusticia” en el pleno del Congreso el jueves. también, Aprovechó para tirarle un “joder” a los jueces que pidieron moderación: Dijo que por la mañana alguien estuvo de acuerdo con sus puntos de vista, y por la tarde alguien lo “criticó” y emitió un “declaración”. A pesar de todas las declaraciones del Gobierno intentando que los altos tribunales aceptaran su postura, e incluso presionándolos con cartas y denuncias, el Ejecutivo argumentó que no habían traspasado “ninguna línea” y que no habría consecuencias al incluirlo todo como “opiniones” en el ámbito del derecho a la libertad de expresión.
Hasta el momento, no ha habido otras consecuencias más allá de estas declaraciones. Sin embargo, la misma asociación de extrema derecha que presentó la denuncia contra Begoña Gómez ha dado el primer paso, presentando este miércoles ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo una denuncia contra Bolaños por su manifestación contra Penado. Además de calumnias y acusaciones falsas, “Coacción” del CGPJ para “sancionar al juez Penado”y “conducido” a la Audiencia Provincial para anular el auto de procesamiento.